| 2/23/2005 |
| Cumpleaños |
Otro año más. Estás viva. No estás loca. Buen trabajo.
¡Y además de cubrir el mínimo, este año he sacado nota!
Anoche cumplí mi viejo ritual de leer "El Árbol de los Deseos" (W.Faulkner) la víspera de mi cumpleaños. Antes de dormir, por supuesto, entré en la cama con el pie izquierdo y le di la vuelta a la almohada.
Lo que yo ignoraba es que Imperator estaba esperando impacientemente a que yo me durmiera de una grumplfx... vez, para colocarme los regalos en la mesilla de noche y que fueran lo primero que viera por la mañana. Afortunadamente, me di la vuelta por la noche y me he despertado viéndole a él, que es la mejor manera de despertar del mundo. Pero cuando me ha señalado los paquetitos, me he puesto contentísima.
¿Y cuál ha sido mi regalo de cumpleaños?
Bueno, uno de ellos lo sabía hace días. Imperator me ha invitado a ver el concierto de Queen, y estoy impaciente por que llegue el día. No sólo porque a mí me apetezca verlos, sino sobre todo por lo que le apetece a él. Mencionadle el tema cuando le veáis, y flipad con lo lindísimo que se pone mi hombre cuando se emociona.
¿Y los de los paquetitos?
Pues dos de las grandes conjunciones escritor-ilustrador de todos los tiempos. Roald Dahl (San Dios de la literatura infantil, rey de aquellos que creen que los niños para los que escriben son, como poco, tan listos como ellos) y Quentin Blake.

De Dahl ya he hablado en otras ocasiones, pero Quentin Blake, que además de ilustrar también escribe sus genialidades, merece más comentario. Es un dibujante aparentemente descuidado. Parece que garabatea, más que dibujar, pero consigue niveles de expresividad que no he visto alcanzar a nadie más. Disecciono cada dibujo suyo, hecho con esa aparente desidia, y desmenuzo sus trazos buscando el secreto. Este tío tiene un don. Cuando, además, ilustra a Dahl, ya son la perfección hecha libro.
Pucela: esto va por ti. Si quieres comprarle un libro a tus niños, no puedes equivocarte si eliges algo de estos dos.
Sé que Imperator se escapó ayer por la tarde, haciendo caso omiso de las condiciones meteorológicas, a buscar los libros acompañado de Tindriel (quién, por cierto, se las apañó para ser la primera en felicitarme, a las 00:04).Pero lo que aun no entiendo es cómo se las compuso para arreglar lo de la nevada monumental con la que nos hemos despertado hoy.
Un inicio perfecto para un día de cumpleaños que promete.
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posted by Rapunzell @ 2/23/2005 10:54:00 AM   |
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| 2/22/2005 |
| Ayer |
Ayer, tras una hora de dificultosas maniobras diplomáticas, los 15 miembros de uno de mis grupos de teatro quedaron satisfechos con el papel que les había adjudicado.
Parece que le he dado una noche toledana al pobre Imperator. Por lo visto no he parado de moverme.
Ojalá llegue pronto la primavera. |
posted by Rapunzell @ 2/22/2005 10:45:00 AM   |
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| 2/18/2005 |
| Aquarela |
Reproduzco un fragmento del mensaje que he enviado a una lista de correo:
"Esta canción, sin ser la primera que me viene a la cabeza cuando me preguntan por mi favorita, siempre me pone de buen humor. Mi ánimo se apacigua y la sonrisa acude a mi rostro."
La música y la poesía siempre fueron buenos remedios para el abatimiento.
Aquarela (Toquinho - Vinicius de Moraes - M. Fabrizio - G. Morra)
En los mapas del cielo el sol siempre es amarillo, Y la lluvia o las nubes no pueden velar tanto brillo Ni los árboles nunca podrán ocultar el camino De su luz hacia el bosque profundo de nuestro destino.
Esa hierba tan verde se ve como un manto lejano Que no puede escapar Que se puede alcanzar con sólo volar.

Siete mares he surcado Siete mares color azul. Yo soy nave voy navegando Y mi vela eres tú.
Bajo el agua veo peces de colores Van donde quieren, no los mandas tú.
Por el cielo, va cruzando, por el cielo, color azul, Un avión que vuela alto, diez mil metros de altitud.
Desde tierra nos saludan con la mano Se va alejando no se a donde va. No sé donde va, no sé donde va.
Sobre un tramo de vía cruzando un paisaje de sueño. En un tren que me lleva e nuevo a ser muy pequeño. De unaAmérica a otra tan sólo es cuestión de un segundo. Basta con desearlo y podrás recorrer todo el mundo.
Un muchacho que trepa, que trepa en lo alto de un muro. Si se siente seguro verá su futuro con claridad. Y el futuro es una nave, que por el tiempo volará. A Saturno después de Marte, nadie sabe donde llegará.
Si la ves venir, si te trae amores, No te los roben sin apurar. Aprovecha los mejores, que despues no volveran. La esperanza jamás se pierde, los malos tiempos, pasarán.
Piensa que el futuro es una acuarela, Y tu vida un lienzo que colorear. Que colorear.
En los mapas del cielo el sol siempre es amarillo, Tú lo pintarás. Y la lluvia o las nubes no pueden velar tanto brillo Tú lo pintarás. Basta con desearlo y podrás recorrer todo el mundo. Tú lo pintarás.
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posted by Rapunzell @ 2/18/2005 12:20:00 PM   |
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| Si Mahoma no va a la montaña, la montaña esperará pacientemente a Mahoma... |
... y en cuanto Mahoma asome la cabeza, la montaña se desplomará sobre él.
Que es más o menos lo que me ha sucedido a mí. Después de tres días disfrutando de un virus de 24 horas que no sabe contar bien (hay que estar realmente baja de defensas para que te atrape así un virus analfamatemático) y gozando de la fiebre, me he dado cuenta de que todo lo que tenía por hacer no se ha esfumado. Sigue ahí. Y la montaña está preparada para caerme encima.
Si me sintiera más optimista, imagino que lo encararía mejor. Incluso de buen rollo, porque parte de lo que se avecina es trabajo 3B (Bueno, Bonito y Bien pagado). Pero no estoy de humor. Cosa de la resaca vírica, tal vez.
En fin, gracias a los que os enterásteis y enviastéis mensajes deseando pronta recuperación. Y gracias también a Dwymorwen, que me atizó un infusionazo cuando más falta me hacía. Es bueno compartir piso en estas ocasiones :).
Un beso a todos. |
posted by Rapunzell @ 2/18/2005 01:13:00 AM   |
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| 2/11/2005 |
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| En fin, allá vamos de nuevo. Parar puede significar caerse de la bici. |
posted by Rapunzell @ 2/11/2005 12:23:00 PM   |
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| No merece la pena leer esto. |
Anoche me acosté en cuanto pude, que creo que fue antes de las doce. Me he despertado a las cuatro de la madrugada y, tras un rato de vueltas y no pegar ojo, me he levantado. Una hora o así de trastear con el ordenador a ver si volvía el sueño. Leer no podía; los libros están en el dormitorio y no quería encender la luz y despertar a Imperator. Pero funcionó, y al volver a la cama conseguí dormir.
Es la segunda noche que sucede. Me acuesto reventada, me despierto en medio de la noche, doy un par de vueltas, duermo de nuevo, me despierto agotada. No es un fenómeno desconocido. Suele aparecer cuando fuerzo la máquina.
Mi régimen de vida estos días no varía mucho. Me levanto a las 7 y media, hago el desayuno, friego los cacharros, recojo el dormitorio, me ducho, me siento ante el ordenador y el teléfono. A toda prisa (siempre, siempre, siempre me falta tiempo por la mañana) termino de escribir una obra de teatro, preparo documentación para las clases del día, recibo-hago un par de llamadas de teléfono a la biblioteca, colegio o concejalía de turno, llamo al los caseros para solucionar algo de la casa, escribo un proyecto que me han solicitado, preparo facturas, contesto correo (el laboral urgente, el correo personal no me da tiempo casi nunca a contestarlo como es debido, y de las listas ni hablamos) .... Nada, es inútil. Ya son las 12:30 y tengo que salir corriendo, y la mitad de lo que tenía que hacer sigue aun sobre la mesa.
Siempre hay un detalle de última hora que olvido o surge, y las 12:30 se convierten en las 12:45. Aun así, llego a tiempo al colegio. Dos horas de clase de teatro. Todo lo hago yo. Excepto las fotocopias, que las hace Miguel, el conserje del cole (un señor majísimo sin el cual mi vida sería mucho más difícil), lo demás corre de mi cuenta. No tengo libros de texto. No tengo material de aula. Todo lo construyo, lo escribo, lo invento, lo busco, lo acarreo yo. Y la clase tiene que ser instructiva y que guste a los padres, y divertida para que guste a los niños. Porque si no es así, y los niños o los padres deciden que la actividad no mola, se dan de baja, y yo cobro menos. Tengo un sueldo de puta madre, y me gano hasta el último céntimo. Un sueldo de puta madre sobre todo si se toman en cuenta solo las ocho horas semanales de clase. Bah, qué más da, ya paso de intentar que nadie crea que es un trabajo de verdad.
Cuando suena la campana y se acaba la clase, pueden pasar dos cosas. Si es lunes, tengo media hora de clase de lengua de signos. Antes, si no era lunes, llegaba a casa a comer a las tres y media y veía a Imperator diez minutos. Después cocinaba algo, comía y además podía dormir un rato y seguir por la tarde con alguna de las tareas pendientes. Ahora no, porque del colegio salgo disparada a la Escuela. Nada más llegar, tomo la cátedra por asalto y me siento delante de mi pila de libros a rebuscar. Como un bocata o similar mientras indago referencias o hago fotocopias. Es posible que tenga ensayo con alguien esa tarde (creo que comenté que este año dirijo yo la obra de la Escuela), y si es así, al llegar la hora cierro los libros y salgo corriendo hacia el sótano a ensayar.
Ensayar con un grupo de aficionados, si lo haces en serio, es igualito que con profesionales. Solo que los amateur generalmente tienen menos tiempo y peor horario. Pero si alguien piensa que nos tumbamos en nuestras cómodas hamacas a beber tequila, tengo que decirle que no va por ahí el tema.
Termino en la escuela. Si es martes, miércoles o jueves, salgo antes de las 6 para no pillar atasco y llegar a casa a tiempo de:
a) Caso Martes o Jueves: ir a la academia de baile. Salvo que, como ayer, no pueda ni arrastrar los pies y decida quedarme a jugar un rato con el ordenador (tampoco es que jugara mucho, pero al menos le di una vuelta al Sims). No me siento nada satisfecha cuando falto. No sólo es algo que me despeja la cabeza y me mantiene en forma, sino que es un input formativo.
b) Miércoles: hay que preparar la partida de Planeta Azul que se juega a las 19:30, que ya está casi rematada y que no está saliendo nada mal.
Puede que esa semana demás tenga actuación, o imparta un taller, o dé una conferencia o... Hay que buscarle hueco, pensar qué se va a hacer, comprar material...
Por la noche, miro algo el correo. O no. Ayer no lo hice. Me sentía tan vacía de fuerzas que quería echarme a llorar. Imperator, en su inocencia, me dijo hace dos días que esto es la falta de costumbre, que he perdido la práctica de realizar trabajos de estudiante. Ojalá tenga razón, porque entonces el efecto se pasaría. Pero me da que no es así, entre otras cosas porque, hasta el año pasado, yo he estado también matriculada en la UNED. No se me ha olvidado estudiar. Me metí en Sistemas porque lo echaba de menos, y este año he pasado de matricularme porque preveía (con acierto) lo que se venía encima. Yo ya no intento explicarlo, porque no puedo. A veces oparece que lo consigo, pero no es cierto. El feedback me dice que estoy hecha de una materia que se cansa demasiado pronto y que no da de sí lo que debiera. Vosotros, superhombres y supermujeres que os levantáis por las mañanas llenos de energía y llegáis al viernes llenos de ganas de marcha, contadme vuestro secreto. Decidme cómo os las apañáis para contestar el correo que yo soy incapaz siquiera de leer. Decidme cómo hacéis todas vuestras tareas domésticas sin que se os acumulen carpetas sobre una silla esperando ser ordenadas. Decidme cómo se gana dinero para vivir, se cumplen los compromisos, se cuida de los amigos, se tienen ganas de juerga, se duerme de un tirón toda la noche. |
posted by Rapunzell @ 2/11/2005 08:49:00 AM   |
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| 2/08/2005 |
| El Piruletón |
Las pilas recargables que alimentaban mi cámara decidieron que su vida ya había sido lo bastante productiva, y que la edad de su jubilación había llegado. Supongo que las muy inocentes creen que, a partir de ahora, su ociosa existencia transcurrirrá en alguna clase de balneario para baterías retiradas, sujetando un daikiri con un polo y el mando del aparato de masaje con el otro. Ingenuas.
Por supuesto, tras su sumaria ejecución fueron reemplazadas por otras nuevas. Costaron la friolera de 13 euros y pico, así que más les vale justificarse y durar algo más. De momento, gracias a ellas, he podido descargar algunas fotos que yacían prisioneras en mi cámara. Entre ellas, destacando por su gracia y salero, la instantánea del Piruletón.
Según Imperator, el Piruletón le fue entregado por tres tipos con corona y acento extranjero que se encontró por la calle, pidiéndole que me lo diera de su parte. Dijeron algo así como que era un extra por el retraso con mi regalo, que sí, que había sido buena, que a ver qué me iba a pensar, que si a ellos los plazos de entrega también se les acumulan... Qué sé yo, un lío, porque entre que los tipos no dominaban el idioma y que Imperator llevaba prisa...
El Piruletón tenía una pinta tremenda, pero no quería hincarle el diente hasta sacarle una foto, porque quería compartir tan deliciosa visión con vosotros. Y ahí fue donde las traidoras pilas me vinieron con el rollo de la edad dorada y las vacaciones del Inserso (ja, disfrutad de vacaciones en la papelera, so rancias). Y yo con la angustia de querer y no poder comer, hasta que Mary Joe apareció con las pilas de su discman, a ver si servían... Y gracias a eso tomé la foto y me comí el Piruletón de una vez, y mi paz espiritual fue grande e de mucha complacencia.
Claro, tomé la foto pero no la descargué en el PC, que no era cosa de dejar a la muchacha sin pilas. De ahí el retraso.
Que conste que la foto no le hace justicia. Era mucho más bonita.
Imperator es el mejor, de calle.
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posted by Rapunzell @ 2/08/2005 10:43:00 AM   |
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| 2/07/2005 |
| Pistoletazo de salida |
Heme aquí, en la pausa del segundo café (el primero es el del desayuno), descansando de la escritura de mi segunda obra de teatro del año. Tengo pendiente un post acerca de la ínfima calidad de las obras de teatro para niños publicadas, y cuán interesante pero también penoso es tener que escribirte tú el material dramático para 50 criaturas. Otro día será.
La cosa es que esta tarde, después del trabajo, me acercaré a mi Escuela para combatir una de mis peores pesadillas. El maldito proyecto de fin de carrera. Sí, otra vez.
De este proyecto de proyecto llevo hablando con mi amigo P. desde hace casi un año. Está pensado, esquematizado, reflexionado. Pero no empezado. ¿Por qué?
¿Algún problema con el tutor? De ninguna manera. Esto lo va a llevar P., un tío que sabe de plagas y enfermedades lo que no está escrito, que es una de las mejores personas que conozco y que, por si fuera poco, es mi amigo. No se puede pedir más.
¿Acaso no me gusta el tema? De eso nada, el tema es estupendo. "Compendio de Plagas y Enfermedades del Eucalipto". Las plagas y enfermedades de las plantas es una de las materias más chulas que hay. Voy a reunir información sobre el tema para uno de los grupos humanos que más sabe de estas cosas. En el mundo.
Por si fuera poco, sé que este trabajo le sería de gran ayuda a mi amigo P. en su labor diaria. Es sumamente guapo trabajar en algo que sabes que va a servir para algo más que para coger polvo en la sección de archivos.
Entonces tal vez es que el ambiente en la Escuela es poco apetecible... Nanay. La Escuela es como las mamás de los anuncios de Turrones El Almendro: siempre parece encantada de verte, por mucho tiempo que haya pasado. Siempre queda mucha más gente de la que pensabas que se acuerda de ti. En su día, decíamos que "nadie podría con la Escuela si no fuera por la Escuela".
No, la cosa va por otro lado. Sería largo explicar por qué aun no he hecho el Proyecto, y qué sucedió en cada uno de los intentos y oportunidades. Cómo, a veces por mi falta de dedicación y otras veces por causas alienígenas por lo externo y lo raro, mis sucesivos y múltiples intentos se han ido al carajo, generándome unas náuseas con sólo pensar en el tema que para qué.
Y, sobre todo, haciendo que para mí fuera fundamental la idea de que, la próxima vez que empezara, sería la definitiva. Se acabaron los intentos. Y parece cosa de poco, pero una decisión así implica que te vas a pasar por el forro cualquier cosa que se ponga por delante desde el momento que des el pistoletazo.
Todo lo demás: trabajo, pareja, amigos, familia... se convierte en víctimas potencial de una decisión de este tipo. Si necesito dedicarle menos tiempo, le dedicaré menos tiempo. Y eso suele tener consecuencias.
Cuando explico mi situación respecto al proyecto (es decir, que está en el limbo), lo más frecuente es que mi interlocutor me diga que lo que tengo que hacer es centrarme y dejar de lado otras cosas menos importantes. Pero claro, raramente se suelen incluír en el grupo de las cosas menos importantes. Sumando todos los pequeños vectores, el resultado es "todo es importante". Nada de números negativos que compensen.
Tal fenómeno, por otra parte de lo más normal, podría cobrarse un precio, pero confío en que no sea así.
Imperator me apoya en esto (de hecho se preocupa de impedir que sepulte el recuerdo de esta tarea pendiente entre minucias más urgentes pero menos importantes) y creo que va a entender sin problemas las consecuencias del lugar en donde me me meto. Supongo que, con un poco de paciencia, todo se ajustará.
Puf, en esta ocasión tiene que salir de una vez por todas.
PUM. |
posted by Rapunzell @ 2/07/2005 10:22:00 AM   |
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| 2/03/2005 |
| Escuchando la radio |
Cuando me vendieron el coche, me llevé la grata sorpresa de que, a pesar de la pila de años del vehículo, la radio era bastante decente. Frontal extraíble, oyes. Mmm... Lleno de botoncillos de dudosa función, también.
- Sí, le compramos una radio nueva hace poquito. Muy maja, pero no encontramos las instrucciones.- me dijo mi amiga Merche, que fue quien me lo vendió.
En vez de investigar sesudamente cómo se programan las memorias, procuro no moverlo de emisora. Así, siempre va sintonizada en, una de dos:
a) M-80. Me aficioné cuando Gomaespuma emitía por las mañanas tempranito. Resultó que, cuando el programa terminaba y empezaban a poner ristras de temas musicales, estos eran bastante decentes. De lo más. Vamos, que me gustaban un montón. Y fue lo único que se ponía en mi coche hasta que llegó...
b) El Rockservatorio, claro. Nuestro colega Titán fue el que nos puso sobre la pista, aunque después nos enteramos que las chicas llevaban tiempo oyéndola en casa. El heavy no es que me apasione, pero el rock duro sí me gusta. Lo malo es que se sintoniza fatal por la zona norte de Madrid, que es por donde me muevo. Y que a veces se pasan tres pueblos pinchando esas deliciosas piezas de grupos españoles de la nueva ola, con unas letras que dan vergüenza ajena y unos vocalistas a los que dan ganitas de tirar al Manzanares. Sí, con su correspondiente peso atado en los pies.
M´80, además, tiene la curiosidad de perseguir encarnizadamente el repertorio de Pelafustanes y Fustanes. Reconozco que en una ocasión propuse al grupo versionar una canción que no conocía pero que me cautivó a fuerza de escucharla ahí: el Moonshadow de Cat Stevens, tipo al que descubrí gracias a ellos y que me gusta más que a un tonto un lápiz. Pero es que últimamente se dedican a radiar insistentemente, no sólo el repertorio que ya ha sido tocado por el grupo, sino incluso el que estamos pensando en tocar . Si les diera por pinchar heavy, ya nos clavarían de pleno. Rescue me, Moonlight Shadows, Stop, Every Breath you take, Simply the Best... Qué puedo decir, me encanta.
Pero últimamente ha ocurrido algo curioso. En el viaje a Granada, lógicamente, perdimos las emisoras de la provincia y buscamos otras. El martes, al coger el coche para ir a trabajar, le di al botoncito del sintonizador automático, y lo dejé estar en la primera emisora con música, que resultó ser... la 93.9.
¡Sí señor, LOS 40 PRINCIPALES! Años hacía que no los escuchaba, desde que trabajé en "El Mundo Mágico de Mickey Mouse", simpática experiencia laboral de la que hablaré en otra ocasión, pero de la que os adelanto que todo era tan fascinante como la banda sonora.
Mi primer impulso fue cambiar la emisora, pero no lo hice. "Vamos a hacer un experimento. Hace siglos que no escucho música comercial. de hecho, la mayoría de lo que oigo ha sido grabado hace años. Debería notar un desfase, percibir la extrañeza de las nuevas modas, sentirme extraña y descontenta escuchando el último hit..."
Hoy jueves, tras tres días yendo al trabajo con semejante sintonía, puedo decir que mi desconcierto es... ninguno. En serio. No noto la menor sensación de estar fuera de onda.
Alucinante lo elaborado, específico y personal de los éxitos comerciales del momento, cuando los escucha una tía de 33 años que hace mil años que no escucha música nueva y se queda tan pancha. Eso es lo que tenemos en estos días en las listas de éxitos, colegas, macarrones con tomate Orlando que todo el mundo se come más o menos a gusto y que tienen la personalidad de... de...
... de unos macarrones con tomate frito Orlando. Es que así acabo el post en la línea de los anteriores :).
(Y no, Gorpik, no hablo de tus macarrones, que están muy buenos y son muy personales :))
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posted by Rapunzell @ 2/03/2005 10:47:00 PM   |
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| 2/02/2005 |
| Aniversario: otro post larguísimo pero de utilidad para quien esté pensando en dejarlo... |
++++ Hace un año dije "Se acabó. Y esta vez, de forma indefinida. Sin chicles, ni parches, ni ostias: a la brava".
Y aquí estoy. Un año sin fumar yo ni hacer fumar a la gente que tengo alrededor. Esto último fue de lo que más peso tuvo en mi decisión, porque en aquel entonces yo pasaba muchas horas al día compartiendo una pequeña habitación con Jofan, y la idea de estar minando sus pulmones lentamente a base de ahumarle cada vez se me hacía más penosa.
Además, tenía una fuerte sensación de aburrimiento encima. Cuando varias veces al día miras el cigarrillo que tienes en la mano y te resulta ilógico, estás en camino de dejarlo.
++++++
El aniversario se cumple hoy y no hace dos meses, pero fue en Noviembre cuando dejé de encender cigarrillos por primera vez en mucho tiempo. Pensé que por una vez podía hacer caso a las Autoridades Sanitarias y consultar a mi farmacéutico.
- "Los chicles van muy bien"-me dijo.
Oh, sí. Al principio, van fenomenal. Echas de menos el hábito, claro, pero no tienes el mono de la nicotina. Se supone.
En realidad, te estás colocando a ti mismo en una situación de abstinencia "atenuada" pero prolongaaaaaaada. El cuerpo te sigue pidiendo su racioncita de nicotina diaria un mes después, así que tu sensación es que no estás libre de ello. Pero tampoco tienes ese consolador cigarrito, y sigues peleando contra ti mismo día tras día. Es como tener en la cabeza un leve pero persistente zumbido que nunca se apaga. Los primeros días no molesta. Después puede llegar a enloquecerte. Yo me cogí un episodio melancólico del tres, y encima me sentía imbécil porque no veía motivos.
Yaizal me dejó entonces un mensaje en el blog en el que me transmitía la experiencia de Morgana sobre el tema (gracias, chicas), y me enteré de que la depresión es uno de los riesgos potenciales a los que se enfrentan los fumadores que se bajan del tren.
Para entonces yo ya había decidido que podía pasar sin cigarrillos el tiempo que hiciera falta pero que me negaba a seguir estando triste sin razón, de modo que bajé a la calle y me compré un paquete. Mientras me lo fumaba, más a gusto que un arbusto, pensaba "El partido ha sido suspendido por lluvia, pero esto no se acaba aquí. Cambia de táctica".
Ya había empezado a leer el famosísimo libro de Allen Carr , y lo sorprendente del asunto es que un libro escrito por un yanqui con toda la pinta de tener por estilo una sucesión de "¡Guau! ¡Yuhuuu! ¡Tú puedes con la ayuda del Señor!" y expresiones similares, resultó ser tremendamente sensato.
Sobre todo, está claramente escrito por un fumador que sabe que los no fumadores (con todos mis respetos) y una buena cantidad de fumadores, a menudo no tienen mucha idea de lo que dicen cuando se refieren al tabaco. A mí me dio la sensación de que el tipo sabía qué es lo difícil del asunto y qué es lo fácil. Y transmite la acertada idea de que cualquiera que esté dispuesto a echarle un vistazo a su vida y ver cuáles son sus muletas mentales para andar por ahí puede dejar de fumar. Luego están los que no fuman y tiene otra clase de muletas, pero a esos el libro no puede ayudarles mucho :P.
++++
Y el 2 de Febrero del año pasado le puse fecha de inicio a la operación. A la brava, como he dicho. Y tengo algunas observaciones sobre el proceso que voy a poner aquí por si a alguien le vienen bien:
- En mi caso, el periodo de abstinencia física duró cinco semanas (se supone que la media es un mes). Lo sé porque tuve, en ese periodo, tres crisis importantes (entendamos "crisis" como "ganorras enfebrecidas de fumar", y nunca duraban más de cuatro horas). Imperator me explicó que tenía que ver con los intentos desesperados de los receptores de nicotina por recibir la dosis y justificar así su existencia, justo antes de ser destruídos. Calculo entonces que los míos se murieron en tres oleadas :).
- La abstinencia física de la nicotina no es mala de sobrellevar. Latosa, pero no aguda. Un coñazo, más que otra cosa.
- Las ganas de encender un cigarrillo, especialmente en situaciones de ansiedad, no desaparecieron en un mes. Le calculo al menos 9, y aun hoy a veces regresan, aunque es raro. Los fumadores acabamos teniendo perturbado el vocabulario interno para referirnos a las situaciones que producen ansiedad. Los no fumadores piensan "estoy nervioso" o "tengo hambre" o "me aburro". Los fumadores, en idéntica situación, pensamos "quiero un cigarrillo", "quiero un cigarrillo", "quiero un cigarrillo".
Por tanto, parte del proceso de desintoxicación es reeducar tu manera de percibir las situaciones de estrés, sacarlas de esa única caja donde han estado metidas tanto tiempo y ponerles un nombre correcto.
- Como todas las drogas duras que provocan fuerte dependencia, el placer que produce fumar proviene fundamentalmente de aliviar el síndrome de abstinencia. Cuando no éramos fumadores, no experimentábamos ese placer porque no experimentábamos el mono. Mira tú qué pérdida.
La frase que más me impresionó de todo el libro es una en la que el señor Carr dice que fumar "es como llevar puestos todo el día unos zapatos demasiado estrechos, sólo por el placer que da quitárselos de vez en cuando". No, no me ha capturado la secta fundada por este individuo. Es que el libro es sensato. De verdad.
- Pasé 16 años fumando antes de dejarlo. Casi la mitad de mi vida la había pasado con una cajetilla en el bolsillo y preocupada por recordar cuándo debía comprar para no quedarme sin tabaco. Son un montón de años para borrarlos de un plumazo. Aun sueño, a veces, que enciendo un cigarrillo en una situación de tensión, y en el propio sueño me siento terriblemente decepcionada conmigo misma por haber picado como una boba. Despierto y todo está bien, y me digo "un día más", como los alcohólicos. Algún día lo olvidaré del todo, y ya no soñaré con ello.
Mi balance es muy bueno. Me siento bien por no tener que llevar el bolso cerrado para que mis alumnos no vean el paquete de Camel. me siento bien por no tener que escaquearme de sus preguntas sobre el tabaco (nunca tuve el cuajo suficiente para decirles "huy, es remalísimo fumar" cuando el aliento me olía a cenicero, así que eludía el tema con gran habilidad) y poder hablarles de ello con sinceridad. Me siento bien porque si Imperator tose sé que es por su resfriado y no por mi culpa. Etc.
Eso sí, gente que dejáis el tabaco, preparaos. Durante al menos un año, vais a pillar todo agente infeccioso propio de las vías respiratorias que haya por ahí. No os preocupéis: es parte de la estrategia del organismo para depurar toxinas. Molesto, pero pasará.
También descubriréis que hay gente que cocina peor aun de lo que recordábais XD.
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posted by Rapunzell @ 2/02/2005 10:37:00 AM   |
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