| 12/31/2004 |
| Feliz Año 2005 |
El 2005 viene lleno de la promesa de 365 fantásticos días.
Al 2004, sólo puedo decirle gracias. GRACIAS. |
posted by Rapunzell @ 12/31/2004 02:15:00 PM   |
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| Nuevo Blog |
Hacer un blog de la partida de Mundo de Tinieblas ha sido un hallazgo de Imperator que voy a parasitar ahora mismo.
Planeta Azul inaugura su propio blog.
Pretende simular un boletín informativo para recién llegados emitido por Núcleo Com, el sistema de información vía satélite del gobierno. De momento, las sucesivas entradas servirán para ir pintando el cuadro en el que se va a desarrollar la partida.
Los PJ son recién llegados, y no saben mucho más de la realidad de Poseidón que lo que saben los jugadores de la realidad de, por ejemplo, Filipinas. Así que van a descubrir muchas cosas a través de este boletín. Algo a en lo que entretenerse durante el tiemp que van a pasar en un Pseudohospital donde se recuperan de las consecuencias de haber pasado un viaje de un año en estado de hibernación.
Buen provecho, gente.
http://nucleocom.blogspot.com/
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posted by Rapunzell @ 12/31/2004 11:18:00 AM   |
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| Volar |
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El rey, con un gesto sencillo, señaló su planeta, los otros planetas y las estrellas. [...]
-Si yo le diera a un general la orden de volar de flor en flor como una mariposa, o de escribir una tragedia, o de transformarse en ave marina y el general no ejecutase la orden recibida ¿de quién sería la culpa, mía o de él?
-La culpa sería de usted -le dijo el principito con firmeza.
-Exactamente. Sólo hay que pedir a cada uno, lo que cada uno puede dar -continuó el rey.
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A veces me cabreo con alguien. Puede que me parezca que se comporta de manera infantil, o que le echa mucho morro, o que no se toma el interés por mí que yo esperaba, o que lo que hace y lo que dice se contradicen constantemente...
Entonces lo pienso mejor. No debo pedirle a nadie que sea lo que no quiere ser o que dé lo que no quiere dar. No puedo, ni quiero, cambiar a quienes me rodean.
Si eres mi amigo, igual te digo lo que me molesta. Pero es poco probable: si eres mi amigo te habré comprado tal y como vienes. Sólo hablaré de ello si veo que te estás tragando chinchetas sin necesidad. No cambies si no es para sentirte mejor. Me gustas así.
Si no eres mi amigo, no tengo motivos para tomarme tantas molestias. Tu bienestar no es mi problema.
Sólo debo recordar que no sabes volar.
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posted by Rapunzell @ 12/31/2004 08:53:00 AM   |
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| 12/29/2004 |
| Partida de Planeta Azul |
Imperator es un director de juego fuera de serie. Esto ya lo pensaba antes de enloquecer por él, así que dadme algo de crédito y no penséis que mis hormonas me hacen decir esto.
No sólo es bueno. También es constante y produce partidas a ritmos de vértigo y constancia de reloj suizo. Pero, aunque le encanta dirigir, también le gusta jugar. Aquí en Madrid no ha tenido muchas oportunidades, así que he decidido adelantar algún proyecto que tenía en ese sentido y montar una partida de Planeta Azul.
El juego se desarrolla en un planeta, Poseidón, que ha sido colonizado hace menos de cien años. La ambientación mezcla ciencia-ficción con ambiente de frontera, western clásico de colonos, indios y ovejeros contra vaqueros, cyberpunk, aventuras en la selva (aunque aquí casi todo es agua) ... La tecnología es muy importante en Poseidón, pero no sólo (como ocurre en muchos juegos de sci-fi) se trata de tener armas mu gordas que hacen mucho daño.
Aquí la tecnología se expresa en modificaciones genéticas y humanos alterados para adaptarse a las condidiones del planeta. Delfines y orcas artificialmente evolucionados hasta el punto de ser un PJ (personaje jugador) más y poder dirigir Corporaciones. Implantes biónicos que te permiten soportar mayores presiones ambientales o conectarte a un satélite para obtener información sobre tu posición sin necesidad de un gadget externo.
Todo ello en un planeta en el que se ha desatado una nueva Fiebre del Oro que puede hacer que un desgraciado se haga millonario con un golpe de suerte... o que descubra que hay un sinfín de cosas en Poseidón de las que ni siquiera sospecha nada.
Bueno, Rapunzell dirige, y de momento ya tiene con ella a Tomber, Gorpik y, por supuesto, Imperator. A ver qué tal sale. |
posted by Rapunzell @ 12/29/2004 10:57:00 PM   |
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| 12/24/2004 |
| Pérdidas |
He conseguido, con algo de ayuda, deshacerme de casi todos los problemas de mi PC. En el camino, he perdido buena parte de la información que guardaba desde hace años. Información que consideraba lo bastante importante como para guardarla en un enorme archivo en espera del día en que pudiera organizarla.
Mejor que describir cómo me siento al respecto, prefiero contar una historia.
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Hans había estado sirviendo a su amo durante diez años. Como había sido un buen criado, su amo le recompensó con una pieza de oro grande como su cabeza, y cargado con ella, Hans echó a caminar hacia su pueblo, loco de alegría porque iba a ver a su gente después de tantos años.
Pero la pieza de oro pesaba mucho, Hans sudaba a mares y apenas podía caminar con tanto peso. Por el camino, se cruzó con un caballero que montaba graciosamente su caballo.
-¡Qué suerte la vuestra, señor!-exclamó Hans- Vos no tenéis que esfrozaros en ir a ninguna parte, pues vuestra montura hace el trabajo por vos.
-Mi suerte puede ser la tuya-respondió el caballero.-Dame tu pieza de oro y toma mi caballo.
Hans hizo el cambio encantado, pero apenas unos minutos después de montar, su corcel se encabritó y lo derribó, y se hubiera perdido al galope si un aldeano que acompañaba a una vaca no lo hubiera detenido.
- Válgame Dios, buen hombre, vaya caída.
- Sí -contestó el magullado Hans mientras se levantaba del suelo.- No quisiera montar un caballo en lo que me queda de vida. Sería mucho más feliz con una vaca como la tuya.
-¡Eh, si quieres, cambiamos!-contestó encantado el aldeano. Y así lo hicieron.
Y así, el buen Hans marchaba feliz cuando sintió sed. "Tengo una vaca que puede darme deliciosa leche",pensó. "Soy realmente afortunado". Pero la vaca era tan vieja que Hans no consiguió sino enfurecerla al intentar ordeñarla y recibir una coz en las canillas.
-¡Maldición, qué incordio de animal, qué malas pulgas!
- Sí, las vacas son animales delicados que sólo dan problemas.- le contestó un porquerizo que pasaba por allí.- No como este hermoso cerdo, que cuando muera será aprovechado hasta la última porción, y que mientras tanto se alimenta de los deshechos de mi casa. Si quieres, te lo cambio por tu vaca.
-¡Eres mi salvación! ¡Qué afortunado soy!-dijo Hans.
Y Hans, contento como nadie, continuó su camino silbando y arreando al cerdo con un palito. Justo en aquel momento acertó a pasar por allí una muchacha con un enorme ganso.
- Señor ¿no pensará usted atravesar ése pueblo de ahí con su cerdo, verdad?
- Pues esa era mi intención. ¿Hay algún problema?-preguntó intrigado Hans.
- Verá, señor-contestó la muchacha.-Al alcalde de ese pueblo le han robado ayer un cerdo igual que ese, y si ve a un forastero con un cerdo... Creo que va a tener problemas. Claro, que, si quiere, le puedo cambiar el cerdo por mi ganso. Sólo por hacerle el favor...
Hans pensó: "La verdad es que no me apetece meterme en líos, y además un cerdo da mucho trabajo. Cuánto mejor es un ganso que un cerdo, que además no puede darte plumas para rellenar almohadones..."
Y Hans, encantado con su suerte, continuó su camino con el ganso debajo del brazo. Pero entonces escuchó una hermosísima melodía, y vio a un estrafalario hombrecillo que caminaba hacia él.
-¿Qué música es esa, buen hombre?-le preguntó.
-¿De dónde sales tú, que no reconoces el silbido del afilador?-contestó el hombrecillo, mostrándole su flauta de Pan.- Mi oficio es el mejor del mundo. Siendo afilador vas a donde quieres y siempre tienes dinero en el bolsillo...
- ¡Qué suerte la tuya!-exclamó Hans con admiración.-¡Ojalá yo también pudiera ser afilador!
- Pues este es tu día de suerte, muchacho. Precisamente me sobra una piedra de afilar y una flauta. Te las cambio por ese ganso que llevas ahí.
Y Hans, pertrechado con los aparejos de su nuevo oficio, continuó su camino mientras el otro se alejaba con el ganso.
Pero la piedra de afilar pesaba mucho, ya era mediodía y Hans estaba muerto de sed. Su caminar se hacía cada vez más lento y penoso, pero entonces pasó junto a un pozo y decidió para a beber. Haciendo un gran esfuerzo, depositó la pesadísima rueda de afilar en el brocal y se inclinó para coger la cuerda que sujetaba el cubo.
Pero la suerte quiso que el cubo al subir golpeara la piedra de afilar, que cayó al fondo del pozo y se hundió con un ¡chop! de despedida.
Hans contempló un instante el pozo con los ojos muy abiertos. Y entonces gritó:
-¡Hurra! ¡Soy el hombre más afortunado del mundo!
Y ya sin carga alguna, echó a correr hacia el pueblo que tanto deseaba ver de nuevo.
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Pues eso ;)) |
posted by Rapunzell @ 12/24/2004 08:58:00 AM   |
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| 12/22/2004 |
| Auryn V : Pimientos. |
Las interpretaciones son como los colores: hay para todos los gustos. Resumo la mía sobre "La Historia Interminable", que esto ya se ha alargado mucho y es fácil perderse.
Bastian pierde un rasgo de su identidad (uno de los "recuerdos" que le hacen saber quién es él) cada vez que se cumple uno de sus deseos.
Pero también descubre que esos deseos en realidad, no le satisfacen. Con lo que se despoja de un lastre: la parte de la imagen que tiene de sí mismo y que le hace pensar que desea cosas que, en el fondo, no desea.
Los últimos capítulos del libro se me antojan terriblemente angustiosos y desesperados, porque Bastian se ve abocado a vagar por paisajes cada vez más yermos, desolados y despiadados. La belleza exhuberante de la primera Fantasia se ha convertido en un lugar muy parecido a Planeta Depresión y que se revela Planeta Catársis.
Bastian queda reducido a casi nada. Y empieza de nuevo. Porque en realidad, no lo ha perdido todo. Mucho de lo que dejó atrás era bueno y real, no se trata de negar todo su pasado sino de entenderlo de otro modo. Y, sobre todo, de asumir que él es el responsable de su vida. Bastian, que empieza la historia siendo un niño pequeño, aprende algo que muchos adultos jamás averiguan: Su libertad llega hasta extremos insospechados. Puede elegir no sólo lo que hace. Puede elegir quién quiere ser.
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¿Es malo "querer querer" algo diferente de lo que realmente quieres?
No. ¿Por qué iba a serlo?
Me divirtió mucho oír a la novia de Gorpik contar que a él antes no le gustaban nada los pimientos. Eso es algo que, con una novia navarra, es claramente un inconveniente.
Así que decidió que le iban a gustar.
Y ahora, le gustan los pimientos (Al loro con la implacable determinación del maño. Para que sepáis con quién os jugáis los cuartos, hermanos)
Es una anécdota divertida, pero también interesante. Puedes decidir que "quieres querer" algo, y que sea así. Pero el primer paso es tener clarito que a ti, al principio del experimento, los pimientos no te gustan.
Si Gorpik se hubiera hecho líos con el tema y hubiera dicho (a los demás y a sí mismo) en cada comida familiar en casa de su novia "no, si a mí los pimientos me encantan pero no me sientan bien/no me apetecen en este momento/estoy llenísimo" nunca habría salido de ahí. Gorpik habría pasado la vida viéndose como alguien que quiere pimientos sin serlo. Compraría pimientos que no comería. Los amigos le regalaríamos cestas de pimientos por su cumpleaños que se acumularían en la despensa. Un horror.
Es una imagen divertida ¿verdad? A nadie le sucede algo así, porque no es un problema reconocerte a ti mismo y al mundo que no te gustan los pimientos (otra cosa es tener la granítica voluntad de cambiar eso).
Cambiemos pimientos por "cultura". Cambiemos pimientos por "educación". Cambiemos pimientos por "sexo sin ataduras". Cambiemos pimiento por "compromiso emocional", "independencia","amistad","familia".... Cada cual que meta lo que quiera entre las comillas.
Ahí igual nos reconocemos algo más.
Pero, volviendo a la pregunta original ¿es malo "querer querer" cultura, educación, sexo sin ataduras, compromiso emocional, etc?
No, si meditadamente uno piensa que esas son cosas buenas en sí mismas. Es una gran meta el pensar en qué clase de persona quieres ser y acercarte a eso. Si usas la cabeza para averiguar quién te gustaría ser, la lógica de tu decisión y tus porqués se abrirán paso poco a poco, y arrastrarán el conjunto de parciales razonamientos intermedios, prejuicios y lacras culturales como un lento pero imparable río limpiando la mugre de los establos de Augías.
Pero no te engañes a ti mismo, o no habrá nada que puedas cambiar. No pasa nada si prefieres el fútbol a los museos, caray. Y si no te gusta que eso sea así, si quieres ser alguien que disfrute con Velázquez tanto como con Ronaldo, piensa detenidamente en por qué querer leer a Kandinsky en vez del As. Tal vez no encuentres ninguna buena razón. En ese caso, dejalo estar, y si alguien le parece mal que te pulas la extra en entradas dela Champion, que le den dos duros.
El sexo sin ataduras está muy bien, es cool ser la clase de persona a la que le va. Pero ¿estás seguro de que te gusta el plan? Si lo piensas bien y llegas a la conclusión de que realmente quieres ser una persona que desea esa clase de relaciones, toda tu basura mental intermedia (la que en ocasiones te dice que es banal, vacío y bla, bla, bla) irá despareciendo. O, a lo mejor, descubres que no te convence la idea. Sea lo que sea lo que decidas, decídelo tú. Y así con todo.
Hasta aquí, la parte dedicada a ...LO QUE QUIERAS. A continuación, la destinada a HAZ.
Es sencillo. Hazlo. Si realmente quieres hacerlo, si es lo que deseas, SI SABES QUE REALMENTE LO DESEAS, no hay voz interna ni externa que pueda desviarte. Es fácil hacer aquello sobre lo que no tienes dudas.
Si descubres que no, que en realidad es algo que no te importaría que sucediese pero que está en la parte de abajo de tu escala de prioridades, no pasa nada. Relájate. Date a ti mismo el descanso mental de no fustigarte por no llevar a cabo algo que no es tan importante.
Disponemos de tiempo limitado para ser quienes queremos ser y hacer lo que queremos hacer. Lo menos que podemos hacer es asegurarnos de que vamos en la dirección correcta, y que no estamos vistiendo un reflejo que nos mira desde un espejo deformado.
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Fin de la Plastoserie del Auryn. Releyéndola, parece que creo que tengo todas las respuestas. También da la sensación de que creo haber resuelto todas mis dudas acerca de qué quiero, qué quiero querer y cómo llegar a ello.
Pues no. NO está todo claro. Sigo dándole al pico.
Pero si he dedicado mucho tiempo a pensar sobre ello. Hace años que la mayor parte de mis energías se dedican a averiguar cómo ser feliz y currarmelo activamente. Una actitud ciertamente egoísta que, afortunadamente, repercute positivamente en los que me rodean, porque la gente feliz hace más felices a los demás y no se dedica a dar por saco a sus congéneres.
Un abrazo enorme a todos los que leéis esto, camaradas. |
posted by Rapunzell @ 12/22/2004 10:22:00 AM   |
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| Lotería |
Y he aquí las papeletas cuidadosamente colocadas sobre la mesa, con sus numeritos resplandecientes.
Y he aquí a Rapunzell, que combate aun contra las consecuencias de ese malvado gusano que se infiltró en su ordenador aprovechando su bajada de guardia post-mudanza y que el valeroso caballero Gorpik exterminó co sus buenas artes.
Y he aquí que Rapunzell trastea en sus perdidos archivos con un ojo puesto en el sorteo de Navidad y mucha emoción.
El 54600 se acaba de llevar 2 millones de euros a la serie. Lástima que no sea uno de los míos. Pero espero que al menos sea alguno de los vuestros. |
posted by Rapunzell @ 12/22/2004 09:13:00 AM   |
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| 12/16/2004 |
| Teletipos |
+++ El virus Aitor, como fue brillantemente bautizado por el Capitán Napalm, empieza a batirse en retirada, pero quiere morir matando. Padezco el peor resfriado que recuerdo haber tenido nunca. Incluso creo que estoy experimentando por primera vez las delicias de la sinusitis.
Dicen que cuando dejas de fumar, te pasas año y pico alargando más de la cuenta los catarros. El organismo decide aprovechar la clarita e intensifica los síntomas (mocos y tos más que nada) para hacer limpieza. Bien, más vale que me estén quedando los bronquios como patenas.
+++ En solidaridad con el refriado y ante el bajón de defensas, la muela que de vez en cuando me molesta se ha puesto guerrera. La situación es esta: por las mañanas me levanto bien. Por la tarde estoy razonablemente bien. Por la noche me duele la mitad de la cara. Un montón. Gracias, oh dioses, por el paracetamol.
+++ Siempre hablo del Miedo como causa última de buena parte de las posisiones vitales insatisfactorias que veo a menudo. Me he dado cuenta ayer de que siempre olvido que también existe la Pereza. Seguramente porque ya estoy razonablemente libre del primero pero no tan lejos de la segunda como quisiera. Trabajaré más sobre eso. Aunque lo cierto es que soy menos perezosa cada vez. Menos mal.
+++ Olga, de cuatro años, nos cuenta en clase que su hermana ya no tiene ningún diente de leche. María, de cinco, responde muy convencida: "claro, ahora son de crema. Los mayores tienen dientes de crema".
Toma castaña.
+++ Se acercan las vacaciones de Navidad. He hecho muchas cosas que quería hacer. No he hecho muchas cosas que quería hacer. Creo que me las he apañado, no obstante, para no hacer casi nada que no quisiera hacer. No es mal balance.
+++ A ver cuando pongo en orden el asunto este del blog. Hoy me han echado una cariñosa bronca por no tener los enlaces al día, y tienen toda la razón. Sorry, Chikago y compañía. Hay que arreglar esto.
+++ Vuelvo a leer habitualmente el correo de las listas. De algunas, al menos.
+++ Con tanto lío, virus y tal, hace dos semanas que no cojo la guitarra. Bueno, pues de hoy no pasa.
+++ No sé muy bien cómo llegamos a ello, pero en medio de una conversación con Imperator, se produjo este diálogo:
Yo: -Te estás jugando tener estas navidades un belén en casa lleno de banjos. Cada figurita con su banjo.
Imperator: -No hay huevos.
Ayer compré dos kilos de arcilla. Este aun no sabe con quién se juega los cuartos. Da igual lo bueno que esté; no dejaré que me distraiga de mi objetivo. Prometo foto.
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posted by Rapunzell @ 12/16/2004 09:48:00 AM   |
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| 12/15/2004 |
| Auryn IV : camino de la Plastoserie |
En tu cartera guardas dos retratos. Uno eres tú tal y como te gusta pensar que eres. El otro eres tú. Sin más.
Estás enamorado de uno de ellos pero casado con el otro.
Más vale que se parezcan mucho.
Si no es así, mal negocio.
Porque esos retratos son la brújula que te marca la dirección en la que buscas lo necesario para ser feliz. Tú eliges cuál llevas a la vista.
Recordad: HAZ LO QUE QUIERAS. Lo que quieres determina lo que haces. Pero quizás no sabes lo que quieres y crees que quieres otra cosa. La contradicción te acabará frustrando.
Puedes llevar el ejemplar cosmético bien a la vista, convencido de que tú quieres ver cine de autor (aunque no tienes mucho tiempo), quieres conservar tus amistades de antaño (aunque no les llamas desde hace años), quieres cultivarte (aunque el tratado de antropología que te compraste está criando polvo y el curso de alemán ni digamos), quieres ser un buen ciudadano (aunque cuando andas mal de tiempo te saltas los semáforos), quieres ser un buen tío (aunque te cuesta encontrar tiempo para pasarlo con tu sobrino) ...
Igual te sale bien, oye. Mi opinión es que acabarás obteniendo un montón de frustraciones. No vas a ver cine de autor te pongas como te pongas, porque te aburre. Para ver pelis de tiros siempre sacas tiempo, así que ese no es el problema. Por mucho que te guste imaginarte con pipa, bufanda roja al cuello y gafas de pasta negra, tu único rasgo cultureta es que tienes un montón de pelis con nombre raro sin desenvolver y mirándote acusadoramente.
Tus amigos de antaño, antaño se quedaron. Te da tiempo a salir con el lucero del alba, pero ni un mal telefonazo a los viejos colegas. Sé sincero, camarada; restablecer la amistad llevaría una cantidad de trabajo que no te apetece invertir. ¿No te gusta ser la clase de persona que deja a trás a la gente del pasado sin que le cueste un pestañeo? Pues mala suerte. Es lo que hay.
La antropología es un coñazo. Te verías muy bien manteniendo una sesuda conversación sobre el tema con la frecuente aparición de términos en alemán. Sí, te gusta la idea. Pero la antropología y el alemán te desagradan por igual.
No aguantas a tu sobrino. Es el crío peor educado y más caprichoso del universo. Le faltan un par de ostias, y ya te gustaría a ti dárselas si no fuera por la histérica de tu hermana.
Y así sucesivamente. Hay un montón de cosas que no vas a hacer o harás a medias, porque no son lo que quieres. No estás dispuesto a enfrentarte a qué quieres realmente. La verdad puede no ser agradable.
Bueno, Bastian descubre todo esto, y cada vez que desea algo que no es lo que realmente quiere, le cuesta desprenderse de un trozo de la foto. Hasta que no sepa ni quién es. Hasta que no recuerde nada.
Hasta aquí, el diagnóstico. Próximamente (pretenciosa que estoy hoy) el tratamiento.
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posted by Rapunzell @ 12/15/2004 04:46:00 PM   |
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| Auryn III: ... lo que quieras. |
¿Por qué le es tan difícil a Bastian utilizar el Auryn?
¿Carece de imaginación? Todo lo contrario. Bastain es elegido, entre otras cosas, por su tremendo poder creativo. Es capaz de pensar en deseos y paisajes complejos y ricos en detalles.
¿Es tonto? No. Bastian no es tonto en absoluto. Inexperto, en todo caso, pero no más de lo normal teniendo en cuenta que se trata de un niño.
¿Es malvado? No. Bastian es sincera y razonablemente egocéntrico y egoísta y en este sentido se sitúa en la media de los seres humanos. Es un buen tipo que no pierde la ocasión de echar una mano cuando puede.
Bastian encuentra dificultades en interpretar el lema. "Haz lo que quieras" no significa "haz lo que se te ponga en las narices en cada momento". Significa descubrir qué quieres realmente, aceptarlo y encaminarte hacia allí. Vamos, lo que a mí me está costando una vida, Bastian tiene que conseguirlo en muy poco tiempo.
Voy a centrarme, para empezar, en la segunda parte de la frase: LO QUE QUIERAS.
¿Qué queremos realmente? Desde que somos pequeños, nos educan para buscar una finalidad superior a la que subordinar nuestros instintos y deseos momentáneos.
¿Quieres tener amigos? Entonces comparte tus juguetes con ellos aunque tu primer deseo sea guardártelos para ti. ¿Quieres que la gente sea amable contigo? Entonces sé amable con ellos, aunque tu primera intención sea comportarte como un pequeño tirano. ¿Quieres vivir en una habitación limpia? Recoge, por poco que te apetezca, los restos del bocadillo del suelo.
Después llevamos aun más lejos esa búsqueda y nos definimos a nosotros mismos con ella. Y ahí empiezan los problemas. Porque surge el conflicto entre lo que queremos y lo que queremos querer.
NOTA: Esta es una de tantas ideas que se me ocurren a mares hablando con Imperator, que es el mejor interlocutor sobre comportamiento humano que he tenido.
Ejemplos que espero que aclaren este galimatías:
- Empezaré con una referencia a una entrada del blog de Hetoo que me ha parecido siempre de lo más acertada. En ella habla de los tiempos en los que ella entrenaba dos o tres horas diarias dándole a la raqueta, y una compañera de instituto se le acercó y le dijo "Jo, que envidia, que bien juegas al tenis, ya me gustaría a mí jugar así de bien". Parece que a la muchacha quiere jugar al tenis ¿verdad? Pero si quisiera realmente jugar al tenis, jugaría. Jugaría tres horas diarias como Hetoo, y acabaría siendo buena por fuerza. Pero quizás no es eso lo que quiere. A lo mejor, lo que desea realmente es salir a la pista y exhibir su estupendo estilo mientras derrota a su oponente y el público aplaude. Eso no es lo mismo que querer jugar bien al tenis. Sí, le gustaría querer jugar bien, pero en realidad, quiere otra cosa.
-"Quiero estudiar una carrera". Bueno, a veces es cierto. Pero en muchas ocasiones (me incluyo, porque me he encontrado en ese saco) quien pronuncia esa frase no quiere estudiar. Quiere asistir a la Universidad y obtener una titulación para después conseguir un trabajo de licenciado o ingeniero. Pero en realidad no quiere estudiar las materias del programa. Estudia para aprobar el examen, y si le dieran el aprobado gratis ni abriría el libro. En Forestales, por ejemplo, los que más estudiaban sin duda eran los Agentes y Capataces Forestales que estaban en la carrera por hobby. A un ritmo de tres asignaturas al año, porque no tenían prisa. Sus lentejas estaban aseguradas y no se sentían en absoluto avergonzados por no tener un título universitario colgado de la pared. Ellos sí se ajustaban a la realidad cuando decían que querían estudiar la carrera. Nosotros, no. Decíamos lo mismo, pero queríamos otra cosa. (¡Y qué feliz fui cuando me di cuenta de eso!)
- "Quiero ser tu amig@". No, no es eso lo que quiere. Le gustaría querer ser tu amig@, pero en realidad, quiere otra cosa. Quiere una mamá o un papá. Quiere un paño de lágrimas. Quiere un/a colega de copas. Quiere sexo. Quiere ruido a su alrededor y que le digas que es guay, pero en realidad no quiere ser tu amistad. Quiere querer ser tu amig@ y quiere además cualquiera de las opciones anteriores, todas u otras diferentes. A veces, también quiere ser una persona moderna y civilizada, cool. Entre todo eso y la amistad hay una cierta distancia.
- "Quiero ser libre e independiente". Unas narices. Te gustaría querer quererlo, pero en realidad quieres otra cosa. Quieres tener la menor responsabilidad posible sobre el curso de los acontecimientos, quieres que el mundo se ocupe de ti y te arregle la vida, y además quieres que todos te miremos y digamos con admiración "oh, qué persona más independiente y autónoma". No quieres ser libre e independiente. Quieres parecerlo.
- "Me gusta la música" o su superlativo "Me gusta toda la música". Esta observación tiene el copyright de Imperator, por cierto. La música es considerada de buen tono, y TIENE que gustarte por narices. Uno dice "me gusta la música", y eso a veces quiere decir "quisiera que me gustara, pero en realidad no me atrae mucho, por eso me gusta lo que me dicen en la radiofórmula de turno que me tiene que gustar". Imagino que alguna vez yo también caeré en ese tipo de papanatismo, pero no me veo la espalda...
Una vez salí una temporada con un chico muy curioso. Tenía una tremenda determinación, y creo que eso fue lo que me atrajo de él, porque su imaginación era más bien escasa. Una vez me dijo "no me gusta la música".
-"No puede ser", respondí yo, "a todo el mundo le gusta".
-"A mí no, no me interesa demasiado"
"Caray, qué tarugo", pensé. Una leche. Vaya taruga yo, por pensar idioteces. El tipo era lo bastante honesto consigo mismo como para no pretender aparentar que le gustaba algo que en realidad le daba igual.
Vivíamos muy lejos, y casi no podíamos quedar. Al poco tiempo, me dijo que mejor lo dejábamos. "Yo quiero una novia a la que pueda ir a ver todas las tardes ¿sabes?" Tócate las narices. Me dejaba por una cuestión de proximidad. Y el tipo ni se molestó en endulzarmelo. "Y creo que no merece la pena que intentemos ser amigos tampoco. Vivimos demasiado lejos también para eso".
Toma ya. Igual al leer esto pensáis que el hombre estaba hasto de mí, pero no es así. Cierto que aterricé en su mundo como una especie de tifón, pero lo pasábamos muy bien juntos. Sí no hubíeramos vivido a 60 km de distancia, la relación podía haber sido distinta.
Pero él tenía una idea muy clarita de cómo quería las cosas. De cómo las quería realmente. Cuanto más tiempo pasa, más respeto siento por él.
Seguiré en otro post. Este es ya bastante largo. Creo, sin embargo, que la idea va dibujándose.
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posted by Rapunzell @ 12/15/2004 01:16:00 PM   |
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| 12/14/2004 |
| Auryn II |
En primer lugar, recomiendo a cualquiera que tenga como única referencia la película que se haga una lobotomía de la parte del cerebro donde haya quedado almacenada.
Michael Ende lamentó hasta el fin de sus días no haberse leído la letra pequeña del contrato y ver asociado su nombre for ever a tal montaña de peluche y ¡guaus! americanos a lo David Knight. Yo la vi en cine y no creo que mi cabreo fuera menor que el suyo. La película tiene un par de hallazgos visuales. No obstante, olvidadla. Ya. Es por vuestro bien.
Bien, el Auryn. Aquí vuelve la parte spoiler, aviso.
La primera parte de la Historia está encaminada a enganchar la atención del lector, tanto de quien sujeta el libro como de Bastian, el niño que ha encontrado ese ejemplar. El mundo de Fantasia necesita alguien que vuelva a crearla desde cero, un humano que acepte el reto. Bastian lo hace. El Auryn, el amuleto todopoderoso, le es entregado. En su dorso, cuatro palabras. "HAZ LO QUE QUIERAS".
"Fantástico", piensa Bastian, y se lanza a ello. A Bastian le apetece ver crecimiento, y la selva gigante florece. Desea sentirse poderoso, y se enfrenta y domina a la fuerza de la Naturaleza más grande de la nueva Fantasia. Bastian necesita sentirse respetado y adorado, y a su alrededor surgen civilizaciones que le veneran como a un profeta salvador anunciado desde hace milenios.
Pero todos esos deseos no son gratis. Bastian pierde su identidad con cada uno, un recuerdo cada vez. Y, poco a poco, se da cuenta de que no está obteniendo nada a cambio. Está satisfaciendo muchos deseos instantáneos, pero no obtiene lo que quiere. Bastian no puede hacer lo que quiere, PORQUE NO SABE LO QUE QUIERE. Y, a medida que te acercas al final de la novela, la necesidad de saberlo de Bastian se vuelve angustiosamente urgente, porque ya no sabe apenas quién es él.
Todo esto ya nos lo han intentado contra antes. "La búsqueda de uno mismo, el autoconocimiento logrado a través del vacío y la náusea existencial, bla, bla, bla...". Pero es que aquí está bien contado. No hay moralina barata. Sólo hay mucho en qué pensar.
Por ejemplo, en el tremendo poder de esas cuatro palabras.
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posted by Rapunzell @ 12/14/2004 10:29:00 PM   |
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| Buenos propósitos para el año nuevo |
Últimamente he sostenido un par de conversaciones en las que no me he sentido a gusto. Conversaciones sobre amigos y conocidos y cómo orientan sus vidas, charlas que en general son agradables y que, en casos concretos, dejan de serlo y se convierten en una molestia.
La cosa está en que me he dado cuenta de que el tema en sí, cuando gira en torno a ciertos sujetos y circunstancias, me cabrea. No debería ser así.
No me juego nada. No tengo nada que ver. No es mi guerra. Es cierto que tengo amigos y colegas implicados en el tema, pero ya son mayores y toman sus propias decisiones. Si ellos no le dan importancia (pueden decir lo que quieran pero, de facto, no se la dan a juzgar por su comportamiento), no sé por qué voy a pensar en ello dos veces.
Pero me implico. Me posiciono. Tomo una decisión sobre lo que ha sucedido y sucede. Es simplemente una decisión mental, no tiene repercusiones que se traduzcan en actos. Sólo afecta a mi modo de ver las cosas.
Y, sin embargo, me irrito. Y le doy vueltas para saber por qué, porque no lo entiendo. Últimamente me pasa con demasiada frecuencia. Si se tratara de hechos que afectan a mis amigos lo entendería, pero raramente es así. Yo tengo un cerro de colegas y muy, muy poquitos amigos. ¿Por qué entonces me siento molesta?
Creo que tengo fobia creciente a los comportamientos motivados por el miedo en cuaquiera de sus formas. Y empatizo con cualquiera que permite que el miedo dirja su vida hasta el punto de cabrearme con él, aunque no sea mi amigo, por comportarse como un cobarde. Una parte de mí quiere ir hasta donde está y darle patadas en el culo hasta que deje de supurar frustración, mala ostia, daños colaterales no intencionados o cualquiera de las manifestaciones más o menos malignas del asunto que le joden la vida a él o ella y, lamentablemente, a unos cuantos de los que le rodean.
Bueno, pues se acabó. Como propósito para este año 2005 que se aproxima, no intentaré ser más coherente con mi posición sobre un asunto determinado que las propias personas implicadas. No me partiré la cabeza intentando decidir qué hago y cómo proceso el embolado. Simplemente dejaré el asunto en la carpeta de "material para calzar neveras" y seré esa dama sonriente, serena y con sonrisa de buda que quiero ser.
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posted by Rapunzell @ 12/14/2004 11:57:00 AM   |
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| 12/10/2004 |
| Auryn (I) ---- (Ojo, spoiler-destripamiento del libro "La Historia Interminable") |
La fantasía es un género que comparte con la ciencia ficción y la narrativa tradicional el sambenito de puro entretenimiento. Es decir, es comunmente aceptado que "Crimen y Castigo" o "El Quijote" encierran profundas reflexiones sobre la naturaleza humana (cosa que en el segundo es la puritita verdad, y en el primero lo ignoro, porque abandoné a la sexta página. Los rusos tienden a generarme claustrofobia), pero la literatura fantástica da mucho menos respeto. Si además esa literatura puede ser consumida tanto por niños como por adultos, apaga y vámonos.
Eso no es nuevo y no me apetece profundizar en el tema. Si alguien es tan bobote como para creer que Grimm no tiene nada que aportarle pero Paulho Coello (que no hace fantasía, ojo, sino que cocina metáfora en salsa verde, que a mí me repele) es la gran revelación, con su pan se lo coma. Hoy voy a hablar de uno de mis libros favoritos, y empezaré contando cómo nos conocimos.
Cuando yo tenía trece años, dos de los mejores amigos de mi madre eran libreros. Yo jugaba con sus hijos, y un día, no sé por qué, acabamos metidos en el asiento trasero del coche familiar. Rebuscando en la bandeja trasera, vi un libro que me llamó la atención. Estaba impreso en dos colores. Editado por Alfaguara (aquellos eran tiempos en los que te podías fiar de cualquier cosa que editara Alfaguara), presentaba dos portadas: una con el diseño de la colección infantil y otra con el de la línea de adultos, como si no se hubieran decidido (gente sabia, aquellos editores). Pensando que sería un coñazo, empecé a leerlo. Al cuarto de hora, lo pedí prestado y me lo llevé a casa. El libro era aun poco conocido en España,y esta gente lo había recibido como novedad hacía un par de días, así que sé que fui de las primeras en leerlo. No niego que parte de su atractivo inicial fue darme cuanta de que el protagonista, Bastian Baltasar Bux, tenía en común conmigo la característica de tener las tres iniciales de su nombre iguales.
Michael Ende comparte con ilustres escritores como Dahl o Nostlinger la capacidad de ser devorado por niños y adultos con igual devoción, porque escriben libros que crecen contigo. Puedes tomarte la Historia Interminable como un libro de aventuras, y lo es, y muy bueno. A mí me llenó la cabeza de pájaros durante varios días, en los que me sentí terriblemente agradecida al Sr Ende por hacer algo tan bello. Pero los años pasan , y algunos trozos de la Historia Interminable insistían en pasear por mi cabeza, adquiriendo un significado mucho mayor que el que yo le había dado en un principio.
Y así, hasta hoy. Sigo encontrando nuevos mensajes ocultos en los capítulos del libro. Seguramente, mensajes que Ende nunca quiso esconder o transmitir, pero así sucede a veces: algunas obras son más grandes que sus autores. Por otra parte, Michael Ende es un heredero del Surrealismo, de modo que no es de extrañar.
Como el tema da mucho de sí, lo iré desgranando en varias entradas. Esta es la primera.
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posted by Rapunzell @ 12/10/2004 09:40:00 PM   |
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| Dicen que ver mundo te hace más tolerante... |
... pero en mi caso es más bien al revés.
Quizás te vuelves más tolerante si viajas a Cuba a comprar ron o a Egipto a ver pirámides, pero yo no hablo de eso.
Cuando hablo de ver mundo, me refiero a conocer personas en diferentes situeaciones y ver cómo se desenvuelven. En ese sentido, "ver mundo" es como la madurez. Nadie dice "yo es que soy muy poco madura para mi edad", y del mismo modo todos aseguramos que nuestros informes sobre la Humanidad son más extensos que los de la mayoría. Normal, por otra parte, porque la experiencia es un océano cuya inmensidad se te hace realmente inimaginable hasta que llevas muchas horas al timón.
Manteniendo, por tanto, cierto escepticismo frente a la amplitud de mis propias vivencias, declaro que cuanto más veo, menos paciencia tengo con ciertas actitudes. Si tengo que decir cuando me bajé definitivamente del burro de "es que hay que entenderle/la/los, pobrecito/a/os", creo que el conocer a los chavales de Tobogán fue definitivo.
Tobogán de Luz es una asociación que pretende proporcionar apoyo a chavales en riesgo social. Ahora me dedico a tareas logísticas, pero hasta hace un par de años era monitora de la sección de adolescentes.
Cuando los conocías (y a veces, sobre todo, hasta que te conocían) lo primero que observabas era que llevaban un rollo macarra que para qué. Poco a poco, ellos se iban ganando tu confianza y tú la suya. Te enterabas de unos cuantos detalles de sus vidas, te contaban qué les gustaría que les sucediera. Lo más frecuente era que los detalles más escabrosos te los contara otro monitor con más experiencia. Los chicos no hablaban mucho de ello.
Algunos venían de familias con pocos recursos económicos. Otros no tenían familia. A muchos, más les hubiera valido no tenerla.
En ocasiones no podías creerte que una tía tan maja y tan encantadora se hubiera criado en un poblado de la droga, sin ir al colegio y cocinando para su padre y para los yonkis a los que este suministraba. Otras, flipabas con que un chaval que llevaba rodando de familiar en residencia de menores, de residencia en familiar, pudiera echarle tanto valor a la vida cuando clarísimamente nadie le había querido en toda su vida. Suma y sigue.
Y, como eran adolescentes y yo su monitora, a veces había movida. Y no les salía de las narices hacer la actividad programada, o no darle de fumar a los menores de 16 (flagrante violación de las normas donde la hubiera) o hacer su turno de cocina como dios manda. Bronca.
Nos gritaban que nuestras normas eran una gilipollez. Que en el barrio, en su casa, lo hacían de otra manera. Que demasiado hacían con no partirle la cara a Menganito, que le llevaban aguantando cinco años en la residencia y que encima no iban a ser parte del mismo equipo, hasta ahí podíamos llegar.
Poco a poco, la cosa volvía a su cauce. A veces, el problema era realmente la actividad del día, que no les gustaba, o Menganito, que realmente era un peñazo. Otras, acabábamos hablando de otra cosa. De cómo fue enterarse de que su madre era en realidad su abuela, y que la que les había parido era la yonky que se vendía en las esquinas del barrio por cuatro duros. De cómo echaba de menos los tiempos en los que salían a mendigar con su padre, aunque fue bueno no pasar más frío cuando la policía se los llevó. De que a veces estaban cansados de haberse criado en un país extranjero y de que su única familia en el país fuera una tía que demasiado tenía con lo suyo. Suma. Sigue.
Siempre fueron conversaciones separadas. Nunca surgieron una de la mano de la otra. Nunca dijeron "yo no quiero fregar los platos porque no he tenido familia desde los cinco años". Nunca escuché "soy un borde y un faltón y tienes que aguantarme las tonterías porque mi padre me dejó sordo de este oído de una ostia". Tampoco lo escuchaban unos de otros. Y, si alguna vez alguien lo intentó, se le rieron en la cara, porque en una residencia de menores, tener un pasado no vale un pimiento como excusa. Todos allí lo tienen.
Por mi parte, aunque mi opinión es que con el bagaje que llevaban, demasiado si no ladraban, jamás les pasé ni una con la excusa de su mala suerte. Porque yo estaba ahí para enseñarles a salir adelante en el mundo real, donde nadie les iba a dar oportunidades gratis, sino que se las iban a tener que ganar. Espero haberles aportado algo.
Ellos me aportaron un montón. Un montón de impaciencia, entre otras cosas.
Porque ya no puedo pensar igual que antes. Ahora, cuando alguien (generalmente adultos) me dice que la culpa de su comportamiento la tiene su pasado, me hierve la sangre. Sé que es cómodo declinar la responsabilidad. Pero eso tiene dos lecturas.
Una es que, pobrecito, tú no tienes la culpa de lo que te sucede porque tu vida ha sido X.
La otra, es que, ya que el pasado no se puede cambiar, estás condenado. Nunca serás feliz. Abandona toda esperanza, porque la sombra alargada de las navidades pasadas nunca te abandonará y tu vida será siempre gris.
Y eso no sólo es una idea triste y falsa. También es faltarle al respeto a mis chavales, que tienen más huevos que todos nosotros juntos. |
posted by Rapunzell @ 12/10/2004 01:25:00 PM   |
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| RAM |
Ayer escribí una entrada sobre la RAM, el fantástico concierto, el mega coche del viaje, el recibimiento de mi chico...
Gracias a una simpática maniobra de blogger y a mi falta de previsión, la perdí. Como no me gusta escribir dos veces lo mismo, me limitaré a postear la foto resumen del evento.
Ah, y me he traído de vuelta el resfriado mayor de los últimos años. Virus vasco, pues. |
posted by Rapunzell @ 12/10/2004 08:51:00 AM   |
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| 12/03/2004 |
| Semana cultural |
Pues sí, esta semana ha estado sembrada de oportunidades para ampliar mi cultura general y mi autoconocimiento. Por ejemplo, el miércoles un simpático virus escolar me brindó la oportunidad de conocer qué aspecto tiene el desayuno tras pasar cinco minutos en mi estómago, así como las exóticas onomatopeyas que pueden brotar de mi garganta durante el experimento. Los Pelafustanes estarán encantados con mis nuevas ideas.
Y esta mañana ¡oh, maravilla! se me ofreció un mayor conocimiento de las leyes de la palanca y el rozamiento a través de esa bonita práctica llamada "cambiar la rueda del coche". Sí, amiguitos. tras pasar la mañana dándome inyecciones de moral, bajo a la calle y me da por pensar que mi cochecito está un poco desequilibrado por el extremo delantero derecho. Al dar la vuelta, compruebo que el comportamiento del coche es perfectamente normal, si tenemos en cuenta que el neumático parece blandi blub.
Cambiar una rueda no es nada difícil. Yo misma ayudé a mi madre a hacerlo un par de veces cuando tenía diez años. Y se me dio tan bien, tan bien, que no consideré necesario practicar más. Pero va a ser que no es como montar en bicicleta. Se te puede olvidar.
(Mi madre tenía un sistema de cambio de ruedas alternativo que ensuciaba mucho menos que el normal. Cogía la llave de cruceta en una mano, el libro de instrucciones en la otra y ponía cara de pánfila. Funcionaba bien: siempre había algún caballero andante que encontraba natural que una señora con aquella delantera (en sus días, mi madre estaba buena) no tuviera pajolera idea de cambiar una rueda. Un día, los que pararon fueron los grises en una lechera. A mi madre casi se le cae la llave de la mano del susto, y contempló acojonada toda la operación de cambio. Los grises cambiaban las ruedas tan bien como cualquiera, pero a mi mamá se le pasaron las ganas de seguir perfeccionando su método alternativo y aprendió a manejar el gato.)
Siguiendo con la metáfora de antes: mientras que las bicicletas tiene todas un objetivo similar y diseños muy parecidos destinados a conseguirlo, los gatos tienen objetivos muy similares y diseños completamente alternativos. El gato de mi coche no se parece en nada al de mamá. No señor. Las vueltecitas a la palanca son de izquierda a derecha y no de arriba a abajo. La pieza que se inserta en el chásis viene extrañamente enroscada en el espárrago principal. ¿Hacia dónde hay que darle para sacarlo?
Bien, no puede ser muy difícil, pensé. Y no lo es. Es hasta gracioso, sobre todo cuando deja de llover. En fin, al menos llegué al cole lo bastante pronto como para no tener que volver mañana a recuperar la clase.
Hoy es un día importante. Entre otras cosas, hace 10 meses que dejé de fumar.
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posted by Rapunzell @ 12/03/2004 01:25:00 AM   |
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| 12/02/2004 |
| A veces no te puedes fiar ni de tí misma. Menos mal que estoy yo. |
Cuando te sientes abatida-depre-tristona por algo, lo peor que puedes hacer es dejarte llevar por tus apetitos.
Tus apetitos te dicen:
- El mundo es un lugar gélido y gris. ¿Acaso supondrá alguna diferencia el que pases el día en zapatillas de estar por casa? O echarte encima el primer trapo que veas, si tienes que salir inevitablemente...
Y la experiencia contesta:
- ¡ERROR! Ni se te ocurra pasar el día en pijama. Hazme el favor de meterte inmediatamente en la ducha, ponerte guapa (no es necesario que le quites la naftalina a las lentejuelas, pero seguro que tienes ropa de diario que te queda especialmente bien, sobre todo ahora que has perdido tres kilos) y maquillarte un poco. Si no, cada vez que pases frente a un espejo o escaparate te verás hecha unos zorros, lo que te resultará deprimente per sé, y además recordarás que no es un día fácil.
Tus apetitos te dicen:
- ¿Seguir la dieta? ¿Para qué? Además, con lo abatida que estás, quién te culparía por pegarte un atracón de chocolate y croissants, pobrecita...
Y la experiencia dice:
- ¡ERROR! Es absurdo añadir a tus motivos inevitables de fastidio otros que son perfectamente evitables, como dejar de hacer lo que realmente quieres hacer. Estás haciendo un trabajo de primera con la dieta y el ejercicio: te encuentras más ágil, estás volviendo a ponerte ropa que antes no te servía e incluso has añadido algunas prendas de Dwymorwen que a ella se le quedaron grandes este verano (a diferencia de mí, el stress la adelgaza). En dos meses estarás en el mismo punto que hace dos años. Qué narices: estarás mejor.
Déjate de tonterías y llama a las cosas por su nombre. Te molaría mil comerte un croissant con chocolate ahora mismo, porque te gustan y porque es más rápido y menos fatigoso que preparar un sandwich de pavo. Tú sabrás. Pero no pongas excusas tontas.
Tus apetitos te dicen:
- ¿Acaso se puede esperar que hagas algo en condiciones con el disgusto que tienes encima? Date un poquito de cancha, criatura. Nadie te culpará si no pones esas lavadoras. ¿Para qué empeñarse en ajustar del todo el PC? ¿Es acaso eso importante en este momento? Sabes que puedes salir del paso en las clases de hoy con lo que ya tienes preparado. Pobrecita mía, siéntate en el sofá y mira deslizarse las agujas del reloj...
Y la experiencia contesta: - ¡PAMPLINAS! Haz bien tu trabajo. Cumple con tus propios compromisos. Eso te hará sentir que, al menos, no te estás fallando en eso. Tus apetitos te dicen, en un desesperado intento por ganar alguna baza: - Ay, pobre. ¿Qué te ha pasado, hija mía? Te has convertido en un amasijo de dependencia emocional al que le parte en dos estar separada de su novio menos de una semana. Aquellos tiempos en los que Rapunzell "walked by herself, and all places were alike to her", como el gato de las Just so stories de Kipling... bueno, esos tiempos quedaron atrás, criatura. Húndete en la miseria de tu desgracia, laméntate hasta el infinito y practica la autoindulgencia. En este momento, la experiencia agarra una cachiporra revestida de plomo y empieza a atizarle a la portadora de la vocecita insidiosa que, aunque disfrazada de apetitos e impulsos, en realidad esconde ese bombón envenenado que es Doña"Tu Felicidad Descansa en los Demás", señora molesta y peligrosa a la que encerré en un arcón tiempo ha y que aprovecha para berrear idioteces en mis momentos de debilidad. -¡Escucha, insensata! - dice mi experiencia mientras le atiza rítmicamente. - deja inmediatamente de decirle chorradas a la chica. La chica está especialmente moñarda, cierto. Nunca antes se había sentido tan mal por algo tan minúsculo, cierto. Pero es que la chica está enamorada hasta los huesos, la chica nunca había estado antes en este lugar, pero ha peleado duro por llegar hasta aquí y hacer las cosas bien. La chica está cansada, aun paga facturas, y eso se nota. Pero la chica va a ver a un montón de amigos a los que adora. La chica va a cantar con el mejor grupo del mundo. La chica va a jugar a un montón de cosas, va a reírse como una loca, le va a echar muchísimo de menos, pero los dos tendrán un montón de cosas estupendas que contarse. ¡ASÍ QUE DEJA A LA CHICA EN PAZ! Y, cuando no hay cachiporra a mano, se le puede atizar a la vocecita con una entrada en el blog.
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posted by Rapunzell @ 12/02/2004 10:30:00 AM   |
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| En fin |
No me siento muy alegre. En parte, porque ayer empecé mal el día, supongo. En parte, porque Imperator está muy cansado últimamente. Sobre todo, porque se nos avecinan un montón de días separados.
Esta noche no duerme aquí. El trabajo le lleva a Albacete, lugar del que desconoce completamente sus encantos, aparte de lo de los cuchillos y tal. Bueno, sólo es una noche. Pero después llega el puente. Yo me voy a la RAM (Reunión Anual de Mensa) y él a Granada.
Siempre espero la RAM con impaciencia y expectación. Voy a ver a un montón de gente a la que no veo casi nunca, conoceré a gente nueva, cantaré con los Pelafustanes, contemplaré el Guggenheim (por fin)...
Y aun así estoy triste. Voy a echarte terriblemente de menos, amor.
Caray, creo que tendré que hacer un auténtico esfuerzo con esto.
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posted by Rapunzell @ 12/02/2004 08:20:00 AM   |
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| 12/01/2004 |
| Maldito teléfono |
No me gusta el teléfono. Mi aversión al aparatejo viene de antiguo. Cuando yo tenía 16 años y vivía casi toda la semana a 50 kilómetros de mis amigos, mi madre me echaba tremendas broncas cada vez que llegaba la factura de Telefónica. Si me sorprendía con el auricular en la mano, lo primero que le venía a la boca era:
- ¿Otra vez colgada del teléfono? Ya podían llamarte ellos, rica...
Una idiotez como otra cualquiera, porque ellos tenían padres que les decían exactamente lo mismo.
El caso es que, por mucho que yo me esforzara en hacer que mis llamadas fueran telegráficas ("quedamos el viernes-stop-trae falda nueva-stop"), cada dos meses me caía impepinablemente el mismo chorreo. Acabé cogiéndole asco al maldito aparato.
Algún tiempo después, Telefónica empezó a enviar las facturas detalladas y ¡oh, sorpresa! resultó que el 95% del importe correspondía a las tres o cuatro llamadas diarias que mi madre cruzaba con mi abuela. Aquellos momentos de victoria (¡Ajá!) no fueron suficientes para que yo cambiara mis afectos de dirección.
No sé si mi madre es consciente de esto. Desde luego le molaría mil que yo fuera ahora aficionadísima al teléfono, pero es al revés, he reducido mi frecuencia de uso. El año pasado tuvimos un periodo en el que ella sólo tenía para contarme las mismas futilidades grises y plácidas en que ha convertido su vida, y yo no podía hablarle de nada de lo que me estaba sucediendo. Era idiota hablar a diario. Ahora sólo la llamo si tengo algo que contarle o cada tres días.
Hoy, por ejemplo, ha llamado mientras estábamos empezando a ver Big Fish en el cinefórum casero que acabamos de inaugurar. Lo ha cogido Dwymorwen, y yo he preguntado si era urgente. Como no lo era, no me he puesto.
Y es que estoy hasta las narices de que se entienda que una tiene que dejar CUALQUIER COSA que esté haciendo para contestar al teléfono. La gente contesta al teléfono cuando están charlando tranquilamente con sus amigos, contesta cuando saben que llama alguien con quien no desean hablar, contestan mientras conducen, contestan en mitad de un polvo... Y encima, es que hay gente que se mosquea terriblemente si decides que, en ese momento, no te apetece tener una conversación.
Moraleja: si tienes un móvil, otorgas al mundo el permiso para irrumpir en tu vida y pensamientos cuando lo deséen.
Bueno, pues no es mi caso. Leed y aprended, queridos y queridas. Si alguna vez queréis contactar con Rapunzell de manera urgente o por algo importante, llamad varias veces. Ya me imaginaré que si tengo 5 llamadas perdidas de alguien, es que es serio. Y no penséis que no os aprecio por que alguna vez no os coja el teléfono, e incluso decida no devolver inmediatamente la llamada perdida. Quizás prefiero llenarme la tripa, leer, quedar con vosotros en persona o hacerle arrumacos a mi hombre esa tarde.
Por cierto, Big Fish sigue siendo igual de buena en DVD y vista en casa. va camino de convertirse en mi película favorita. Y, desde luego, es la peli del día. Leed a Pucela, si no ;)
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posted by Rapunzell @ 12/01/2004 11:51:00 PM   |
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| Mañanas en el Sagrado Templo del Banjo (casi idénticas a las del Palacio Imperial) |
El despertador suena a las siete y cuarto. Es una sintonía del móvil de Imperator. Me gusta. Es bueno levantarse con Bach, aunque sea en una versión de pitiditos. La música con la que nos despertábamos antes no me gustaba nada, y esta es producto de una concienzuda investigación en el nuevo teléfono.
Imperator apaga la alarma, me abraza, me da un beso medio dormido, busca la luz y la enciende. Entonces le abrazo yo unos segundos más y nos ponemos en pie.
Él se mete en la ducha y yo salgo al salón camino de la cocina. Dwymorwen ya está desayunando y me da los buenos días. Mary Joe está, probablemente, terminando de vestirse para ir al instituto.
Yo empiezo a hacer el desayuno para Imperator y para mí. No necesito madrugar tanto porque yo entro a trabajar a las 13:00, pero hacerlo así tiene un montón de ventajas. Imperator no necesita levantarse antes de las siete si quiere tomar algo antes de irse a trabajar, yo dispongo de una larga mañana por delante en la que me da tiempo a hacer un montón de cosas y, sobre todo, desayunamos juntos. Miro por la ventana. Atasco. Ninguno de nosotros tiene que padecerlo.
Las chicas se marchan al trabajo y nos dicen adiós. Imperator, con traje pero aun sin corbata, se sienta conmigo en el mega sofá de casa. Dwymorwen ha dejado las noticias puestas y nosotros no apagamos la tele, porque así vemos la hora en el relojito de la esquina superior derecha de la pantalla. A veces hacemos caso de lo que dicen los locutores, a veces nos miramos a los ojos y nos decimos tonterías, nos reímos. Merece la pena madrugar un poquito para empezar el día riendo con la persona que más quiero en el mundo.
Casi son las ocho y media. Me visto rápidamente (mallas, camiseta, sudadera, deportivas) y nos vamos. Me despido de Imperator junto al metro (puede que nos veamos a la hora de comer, puede que no) y me marcho a correr.
Media horita mínimo. Cada día. Si me encuentro bien, alterno carrera y marcha. Si me encuentro mal, sólo camino, pero no dejo de salir. Sólo he dado plantón al ejercicio tres días, coincidiendo con el desastre informático que requirió todo mi tiempo disponible. Gracias a las excursiones matinales conozco mejor mi barrio en un mes que Usera o Vallecas en dos años. A veces me acerco al Alcampo que tenemos al lado del piso a las nueve, cuando abren, y disfruto del privilegio de compartir el híper con dos o tres clientes más mientras escojo una planta nueva para nuestra habitación o busco un paquete de azúcar.
Regreso a casa. Escojo algo de música para escuchar mientras trabajo. A veces pruebo con algo de heavy, que es lo que más le gusta a la gente de la casa, pero me suelo decantar por rock o clásica que son lo que más me gusta a mí. Me ocupo de los cacharros del desayuno de todo el mundo; es el turno de fregado que me toca. Ducha. Preparar las clases del día. A las doce y media, me marcho a trabajar.
Mi casa, mi hermosa casa, queda silenciosa cuando cierro la puerta.
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posted by Rapunzell @ 12/01/2004 01:13:00 PM   |
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