Cuarto día de ayuno. El zumo de limón, manzana, remolacha, y un toque de espinaca (última dósis cortesía del chef Jofán) está de muerte.
Y yo estoy como una rosa. Me siento fantástica. Incluso me he permitido regalarme un tratamiento de hidratación. Es genial descansar en una tumbona mientras una esteticienne te masajea los poros, sigh :)))