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Conocidad por: Rapunzell
Vivo en: Madrid, Madrid, Spain
Algo sobre este lugar: Hablando en voz alta...
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  • 10/31/2002
    RAM

    Mañana temprano me marcho a la RAM (Reunión Anual de Mensa). Para conocer más acerca de qué es Mensa, recomiendo visitar www.mensa.es o, mejor aun, la entrada que sobre el tema escribió dilettante en su blog. Eso si os queda alguna duda, ya que la mayor parte de los que venís por aquí ya estáis en el ajo.

    Debería estar entusias-ma-da. La RAM es un acontecimiento divertido y excitante, y sólo hay una al año. Pero no lo estoy. No tengo ganas de hacer el equipaje. No he pensado siquiera en qué llevarme.

    No sé exactamente de dónde viene la sensación. Quizás me asusta el concierto que vamos a dar en la RAM y en el que yo voy a cantar por primera vez en un escenario como solista. O puede que esté rememorando el problema de averiguar qué día iba a salir de Madrid, y con quién, y la incertidumbre con regusto a decepción se me están comiendo por dentro como pequeñas niguas. O todo a la vez, o...

    No ha sido un gran día, para qué engañarnos. No ha sido una gran semana. No está siendo un buen mes. Quizás se debe a que el verano ha sido para mí una carrera de obstáculos llena de cosas que había que hacer, y hacer bien, y no he descansado nada. Tal vez mi deplorable estado de ánimo se pueda achacar a que me he quedado sin una de las fuentes de ingresos estables que me ayudan a vivir. No está siendo un buen mes, no. Para nadie, al parecer.

    Tengo la sensación de que todo aquel con el que hablo está cargado de desgracias y tristezas y agobios y preocupaciones. Malos rollos grandes y pequeños, por cuenta propia o ajena, malos rollos. Demasiada tensión emocional en poco tiempo, me parece a mí.
    Es raro que algo me perturbe el sueño, y esta semana he tenido algunas pesadillas horribles. He despertado en medio de la oscuridad, con la mente llena de imágenes atroces y palabras peores aun, con miedo de dormirme por si se repetían.

    Miedo. No me permito sentirlo, es una de las emociones más destructivas que hay, pero tengo miedo. Miedo de estar haciéndolo todo mal. Miedo de no saber hacia dónde diablos llevo mi existencia, de no saber hacia dónde quiero llevarla. De que llegue el día en que esté demasiado cansada y las fuerzas no me lleguen.

    Y es que me siento cansada, compañeros.
    Creo que esta crisis otoñal no es de las que se arreglan con un plumero, sino con pico y pala. Hay que buscar el fallo en la estructura que hace que se tambalee con cada brisa, el tabique relleno de arena en vez de hormigón. No sé dónde está, pero muchas grietas apuntan en la misma dirección.

    Estoy harta de ser el lado fuerte de la valla, de sentir que no puedo flaquear demasiado tiempo o algo caerá. Quisiera poder llamar a alguien a las cinco de la tarde y decirle "me siento mal", y que me abrazaran y me dijeran que todo va a salir bien, y volver a hacerlo al día siguiente, y al otro, y al otro, hasta que todo fuera bien de verdad. Pero nunca es así. Siempre hay cosas más urgentes, y ciertamente lo son, porque yo soy más fuerte y puedo esperar, o quizás no pueda en realidad.

    Mi conciencia me pide a gritos que me aisle, que busque un pequeño refugio seco y seguro donde las aguas turbias se asienten y el lodo pueda ser separado. Pero también eso me da miedo. Quizás, cuando decida salir, no haya nadie esperando. Ya he tenido un pequeño atisbo de esa sensación, y duele.

    Maldito, maldito octubre...


    posted by Rapunzell @ 10/31/2002 08:54:00 PM   0 comments
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    10/26/2002
    Dormir

    No me apetece nada más. Y ha sido una buena semana, pero creo que demasiado estresante. Tengo que cuidarme más, porque en lugar de escribir sólo quiero dormir, dormir, dormir... Mucho sueño atrasado. He dormido mal y raro estas últimas noches, y cuando eso me ocurre es el momento de parar.

    Lo gracioso es que la mera actividad física no es bastante para explicar el fenómeno. debo haber experimentado más estrés emocional del que puedo digeriri con elegancia. Bueno, no pasa nada por excederse un poco de vez en cuando.

    Lo dicho, una buena semana, después de todo, de la que me gustaría tener fuerzas para contar algo más.
    posted by Rapunzell @ 10/26/2002 04:23:00 PM   0 comments
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    10/21/2002
    Para que sirve un blog

    De nuevo en el ciber, de nuevo sin acentos.

    ¿Para que sirve un blog? En su origen, se suponia que los blogs tenian como fin ser cuadernos de bitacora en los que los internautas reflejaran su navegacion diaria: "hoy pase por esta pagina http://www.loquesea.com y es muy chuli, sobre todo la parte de los sombreros para unicornios, bla, bla". Una estupenda idea, sobre todo si das con el blog de alguien que tiene intereses parecidos a los tuyos.

    Pero cuando yo los conoci, los blog ya se parecian mas a un foro de reflexion personal para uno, en el que hablar de lo divino y lo menos divino y despacharse a gusto. Algunos incluso presentaban una cronica diaria (vease "Diario de un perdedor") de lo que podria considerarse una vida absolutamente normal y corriente, permitiendonos descubrir lo poco corriente y normal que resulta cualquier vida al mirarla de cerca. Como los cristales de hielo.

    Por las mismas fechas en que yo comence mi blog, no tenia idea de que resultaria. De hecho, dudaba mucho que fuera a ser capaz de continuarlo por mucho tiempo ( la constancia no es lo mio). Pero con el tiempo, descubri que era un lugar importante para mi. Me apetecia contar como me iba, las cosas que me pasaban, como me sentia. Yo, que siempre tengo miedo de quejarme en voz alta por si mi interlocutor empieza a hacer mentalmente la lista de la compra, tenia un espacio para comunicarme con quien quisiera escuchar, y solo con el. Seria hacer trampa en cierto modo el contar solo lo malo, porque quiero decir la verdad, y la verdad demasiado recortada deja de serlo. Hice un esfuerzo, y conte tambien lo bueno. Cada vez es mas facil.

    Cuando escribo aqui, suceden dos cosas. La primera es que pienso en voz alta, reordeno mis ideas. Y el resultado es mucho mejor que si escribiera en un cuaderno que guardara en un cajon con llave, porque cualquier visitante casual debe ser capaz de enterarse de que va el juego. Hay que contestar incluso a las preguntas que tu no te planteas en circunstancias normales. Aunque sea una forma de comunicacion poco usual, es comunicacion, y a este ser humano comunicarse le ayuda a ser mas feliz, o al menos mas cuerda.

    La segunda es que revelo. Hablo de mis puntos debiles, de mis esperanzas idiotas, de mis esperanzas menos idiotas o, incluso, de mi mezquindad. De todas aquellas cosas que no comparto habitualmente con quienes estan cerca, pero no porque no desee que las conozcan, sino porque temo que no les gusten. Y, a pesar de todo, creo que debo hablar de ellas.

    Porque en los años que tengo a la espalda he conocido gente desnuda y gente con corazas, y yo era de las segundas. Y muy, muy buena en ello. Pero decidi que la fortaleza nace de saber que eres vulnerable, decirlo, recibir una ostia y volver a ponerte en pie. Y ver que sigues ahi, y que puedes volver al campo. La fuerza de la gente desnuda nace de dentro. Y su piel desnuda les permite sentir el calor y el frio, el dolor y el afecto y todo lo bueno y malo que te hace sentir viva.

    Para sorpresa de todos aquellos que me conocen, tengo una biblia en casa. La protestante, que es la que habia en casa de mi madre, aunque tampoco es religiosa. Para mi es otro hermoso libro mas de narrativa tradicional, y yo creo que hay sabiduria en ellos, por mucho que haya quien pretenda vendernos la moto a su traves. Una de mis frases favoritas es "la verdad os hara libres". Ignoro el sentido con que fue pronunciada por el profeta-mesias, pero si se el que yo le doy. Ser mas fuerte si puedes mostrar mas de lo que hay y no tener miedo, Es posible que gente a la que aprecio y que me apreciaba deje de hacerlo al descubrir cosas en mi que no les gustan y que no esperaban encontrar, pero si es asi, mejor que sepan la verdad. O parte de la verdad.

    Porque, a pesar de lo que puede parecer, guardo mucho. Mucho de lo que pienso y siento, la enorme masa central, no pasara por aqui nunca. No quiero que me miren, quiero que me vean si quieren mirar, pero no hare un streaptease emocional cada mes para mantener la atencion del publico. No hay publico. No existis cuando escribo.
    Los daños colaterales que se derivan de la sinceridad suelen proceder de mentiras ocultas, mas que de la verdad en si, pero la civilizacion y la sinceridad estan reñidas a menudo, y necesitamos de esas mentiras. aun asi, aqui habra tan pocas como pueda lograr.

    Por eso, no os recomiendo que vengais por aqui. Quizas cuando esto empezo iba a ser otra cosa diferente, pero ahora ya sabemos todos lo que es. No mentire sobre lo que quiero decir solo para que no os moleste si os dejais caer. Tampoco voy a trasladar este sitio a un espacio oculto de la web. Aqui estoy, por si alguien quiere mirar. Ya sabe que corre el riesgo de ver.

    posted by Rapunzell @ 10/21/2002 10:11:00 PM   0 comments
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    10/20/2002
    Buena onda

    He pasado parte del fin de semana en Rascafría, con los voluntarios de Tobogán. Para los pocos que leéis esto que no sepáis de qué hablo, os diré que es una asociación en la que echo un cable y que trabaja con esos a quienes se llama "menores en riesgo social". La gente a la que corresponde la definición entrecomillada son un grupo de chicos y chicas en la circunstancia de tener poco dinero en sus familias, no tener familia o estar en situación de no desear tenerla.

    Al empezar el curso, el área de Tiempo Libre de la asociación (los que montamos las salidas de fin de semana, los campamentos y cosas así), decidimos pasar un par de días planificando el proyecto y definiendo objetivos. No os podéis hacer idea de los tíos y tías tan majos con los que tengo el gusto de codearme. Cuando la gente es seria para trabajar, pero sabe reirse mientras lo hace, es un placer.

    Lo curioso es que el lugar donde nos hemos reunido es de lo menos socialmente arriesgado que se puede imaginar. El chalet de la sierra de uno de los monitores, que es gente de lo más bien aunque él no tenga la culpa. Una de esas casa donde hay tantas antiguedades que han tenido que meter algunas en los cuartos de baño (verídico), y con tantas habitaciones que pudimos dormir 15 personas en la casa y sólo hubo que ocupar un sofá. Estábamos tan bien organizados que hasta se vinieron dos personas de otra área de la asociación para hacer la comida y que pudiéramos aprovechar mejor el tiempo. Se trabajó mucho y bien.

    A la hora de la cena, el trabajo ya estaba hecho y nos dedicamos a pasarlo bien. Mientras fundíamos queso en la raclette de G. y procurábamos no quemarnos los dedos con las patatas asadas, algunos recordábamos frases de Astérix en Helvecia, otros peleaban con el corcho de las botellas de vino y el resto hacía nacer conversaciones sobre los temas más variopintos.
    A., el malabarista del grupo y yo, en saltimbanqui fraternidad, nos ventilamos en solitario una botella de tinto mientras el resto se dedicaba al blanco. Uno de los voluntarios nuevos comentó que le gustaba mi pelo (una opinión muy a tener en cuenta, ya que él no me ha visto de otro modo), y alguien apuntó que le recordaba a Rutger Hauer en Blade Runner. Lo curioso es que yo había pensado eso mismo esa mañana al mirarme al espejo, y la idea me había gustado. Tal vez porque el Nexus 6 moribundo y sereno se me antoja una de las imágenes más hermosas que he visto en una pantalla. O quizás porque lo considero una importante mejora respecto a la teniente O´Neal, que era el parecido favorito que me sacaban cuando me rapé la cabeza.

    No sé cómo, la conversación derivó hacia los grados de separación, esa teoría absurda y maravillosa que dice que todos estamos a menos de siete personas de cualquier habitante de la Tierra. Tú conoces a alguien que conoce a alguien que conoce a alguien... Así llegamos a determinar, entre carcajadas, que todos estábamos a dos grados de Bush, a uno de el rey, a tres de Richard Gere, a dos del Dalai Lama, a uno del Papa y, seguramente, a cuatro de Bin Laden, teniendo en cuenta que trabajó con la CIA en su momento.

    - ¡Oye!- exclamó G.- ¿Alguien tiene una ruta hacia un rabino importante?

    - Sí.- contesté yo- Dos grados de separación hasta el rabino de Madrid.

    - ¡Chicos, estamos salvados! ¡Sea quien sea el que tiene la razón, estamos a un máximo de cinco grados de Dios!

    Fue una de las mejores frases de la noche, en dura competencia con la de "y si tienen razón los de la cienciología, para eso tenemos a Tom Cruise, dos grados". Es lo que tiene tener colegas con familia en la industria del cine.

    Tras la cena, partida entusiasta de hombre lobo (otro día explicaré el juego, que es fácilito de contar pero largo). Yo me fui a la cama a las tres de la mañana, porque la noche anterior había dormido poco y estaba cansada. Hoy por la mañana, desayuno, despedidas y regreso a Madrid.

    La conversación de ayer es de las que hacen pensar que en este mundo no somos más de 500 actores, y que el resto son extras contratados por la productora para dar ambiente. Creo que he tenido suerte con el reparto, porque cada vez que comparto escena con gente como la de ayer, pienso que la película merece la pena. Va a tener razón Shakespeare con lo del mundo y el teatro, aunque de vez en cuando también la tenga con el idiota.


    posted by Rapunzell @ 10/20/2002 05:31:00 PM   0 comments
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    Hombres, ombligos, teorías
    Lavapiés, Sábado 19 de Octubre 2002, 2:52

    En pleno proceso digestivo, pero ya sin dolores agudos, empiezo a buscar nuevos puntos de vista.
    Hace un rato estaba en la cama, intentando pasar por alto los efectos de un té y una siesta a deshora (vulgo dormir) cuando me ha dado por pensar en la repetición de esquemas. Por supuesto, es mucho más fácil encontrar patrones cuando una está fuera del dibujo, y yo estoy más o menos fuera ahora, así que no es mal momento. Son las dos de la mañana, estoy sola en casa y sin sueño, así que aunque no lo fuera no tengo nada mejor que hacer.

    Supongamos que un hombre con el que tengo una relación, sea del enloquecido tipo que sea, no se encuentra bien. Cuando nos vemos, hablamos de muchas cosas y al final, termino escuchando su problema.

    Supongamos ahora que soy yo la que no se encuentra bien. Cuando veo al hombre con el que mantengo una relación, sea del enloquecido tipo que sea, hablamos de muchas cosas, y al final termino escuchando SU problema.
    (Recomiendo leer los dos párrafos anteriores más de una vez para hacerse cargo de la situación. Sí, si eres un hombre también, y no me vengas con tu problema de vista cansada. Éste es mi blog, y estoy hablando yo).

    Evidentemente esto es una simplificación del asunto, pero algo de eso hay. Y eso me hace preguntarme ¿Son todos los hombres así? ¿O es que esa característica es condición no evidente pero esencial para que me sienta atraída por un hombre? Podría ser, porque a mí no me atraen sexualmente las mujeres y lo cierto es que cuando tengo un problema y hablo de ello con una mujer, hablamos de mi problema. ¿Significa eso que soy una lesbiana en potencia en espera de encontrara a esa mujer capaz de rebotar el intercambio de información hacia su ombligo de manera natural? Claro que, por esa regla de tres, soy una sauriófila en potencia en espera de encontrar el cocodrilo que... etc, etc. Demasiado complicado.

    Para aclararme las ideas, repaso la lista de hombres por los que me he sentido atraída en el pasado, y encuentro curiosas coincidencias. Muchos, pero muchos de ellos tenían un ombligo del tamaño del Taj-Mahal, y no dejaba de ser un juego divertido mover el dial hasta encontrar la frecuencia en la que debía hablarles para comunicarme con ellos. Bueno, er divertido mientras no llegara a engancharme a la droga de la imposibilidad, pero en cualquier caso era interesante. Un punto a favor de la característica atrayente.

    Por otra parte, está mi axioma de "las malas noticias, cuanto antes mejor, así sé qué terreno piso". Y eso es un tanto en contra de la teoría, porque lo cierto es que cuando no ves un ombligo del tamaño de un edificio histórico, no significa que no esté ahí, sólo significa que no lo ves. Y fastidia muchísimo más cuando se te cuelan aviones por debajo del rádar, eso seguro. Empate a uno. Puf.

    Vale, busquemos alternativas. Quizás soy yo quien provoca ese comportamiento. Pero en ese caso, parece que sólo lo provoco con el sexo opuesto, porque insisto en que con las chicas no me pasa. Mi amiga Cristina decía que cuando me gustaba un hombre me cambiaba la voz. Igual es que adopto una tonalidad media octava más aguda de lo normal, que induce en los machos el reflejo de olvidarse de que yo también tengo alma. Tampoco me convence.

    De una cosa estoy segura. Todos los hombres con los que he tenido la ocasión de compartir un trozo de mi vida, grande o pequeño, brillaban por dentro. A algunos los he vuelto a ver al cabo del tiempo, y he visto con pena que se habían apagado, pero no era así cuando yo los conocí. La mayoría siguen brillando, y eso es una buena noticia. Son buena gente, aunque a veces no sintonicemos correctamente. A estas alturas no me encuentro en condiciones de decidir si pertenecemos a constelaciones tan diferentes que hagan imposible llevarse del todo bien con ellos, pero una cosa tengo clara.

    Hacen la vida muy interesante.





    posted by Rapunzell @ 10/20/2002 04:51:00 PM   0 comments
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    10/17/2002
    Teatro

    La semana pasada me enteré (tarde) de una convocatoria para ir a ver "Imprevís" en grupo. Las entradas estaban reservadas para la noche de ayer y seguramente hubiera sido posible conseguir alguna más para mí, pero la idea de ser repescada para el evento gracias a haberme enterado por casualidad no me apetecía en absoluto. Fue una de las cosas que me fastidió el fin de semana, el dichoso asunto del teatro.

    Curiosa la simetría de la vida en ocasiones. Ayer por la tarde me llegó un mensaje de un compañero del grupo de teatro de la Escuela de Forestales "¿te vienes al teatro esta noche (gratis)?". Mi amigo P. entiende perfectamente que soy de las que miran la carta del restaurante por la derecha, y que no siempre estoy para gastos extra, así que lo de "gratis" fue todo un detalle. Invitaciones para el estreno de Don Juan Tenorio, en el Teatro Español. Gallinero, por supuesto, pero excelente compañía, ya que además de P. aparecieron por allí unos cuantos colegas del grupo a los que llevaba demasiado tiempo sin ver, uno de los cuales se trajo a un exótico desconocido que luego resultó un desesperado y patético ligón.

    Las localidades no eran las mejores para ver la obra, pero sí para el chismorreo.
    - Hija, no sé qué hacemos tú y yo en un congreso del PP.- me dijo mi amigo M. riendo.

    Tenía razón, porque allí estaban el alcalde, el ex-vicepresidente del gobierno con la chati y unos cuántos tipos de corbata, traje y gaviota en solapa de los que sólo me sonaba la cara. La tentación de ponernos a comer pipas en plena función y lanzarles las cáscaras a sus descubiertas coronillas fue reprimida con esfuerzo, pero se consiguió mantener la compostura. La obra, por otra parte, estuvo bien (sobre todo para mí, que me gusta el teatro clásico una barbaridad, aunque donde se ponga Calderón que se quite el XIX). Algunos de los actores eran estupendos, sobre todo Ramón Langa, el tenorio. Ese hombre tiene una voz maravillosa, con el único inconveniente de ser el que dobla a Bruce Willis en todas sus películas. Durante los diez primeros minutos tienes que luchar para deshacerte de la impresión de que en cualquier momento sacará una ametralladora del chambergo y le lanzará una ráfaga al comendador mientras atraviesa una cristalera. En el minuto once reparas en que no hay escaparates en el escenario y cambias el chip.

    Después de la obra, cañitas en el Central y maniobras de acoso y derribo hacia mí por parte del desesperado. Yo, encorsetada por mi repugnancia a ser descortés, le aguanto una conversación absurda mientras lanzó visuales peticiones de socorro a M., que está hablando en otro grupito. Más tarde me confesó que se había dado cuenta, pero como otras dos amigas habían estado soportando antes la cretinez del individuo, le pareció justo que me llevara mi ración para que ellas pudieran descansar. Su razonamiento me hubiera convencido mucho más si hubiera evitado la carcajada mientras lo exponía. Afortunadamente, el personal empezó a recoger velas y me apunté a las despedidas. Le dije a M. que me llevara a casa a pesar de estar a diez minutos andando, para así tener oportunidad de ponernos al día de nuestras intimidades veraniegas. Las suyas resultaron desconcertantes, ya que lo normal es que su registro de conquistas mensuales ocupe un par de horas de conversación, y esta vez lo resumió en cinco minutos. Vivió un rollo destructivo y apasionante al principio del verano, lo dejó, se pasó una semana de desenfreno y después se aburrió. Ya le notaba yo una serenidad inusual, que en la mayoría de la gente que conozco procede de haber dado fin a una temporada de carestía sexual y que en él parece provenir de la mesura. Estaba contento, estudiando mucho para sus oposiciones y haciendo mucho deporte. Me alegró verlo así.

    La crónica de mis andanzas nos ocupó algo más. Cuando terminé. me miró por encima de las gafas y dijo:
    - Mira, guapa, tú racionaliza lo que quieras. Yo pongo todo lo que me dices en una lista y pienso "Está enamorada".

    Eso no es lo que yo creo, pero hice un esfuerzo por escuchar en lugar de rebatir. Él dice que soy la persona más racional que conoce, y es posible que me esté vendiendo a mí misma la moto de manera muy convincente, aunque no lo veo probable. Pero por si acaso, es buena cosa contar con la opinión de un observador externo.

    - Corta con esa historia lo antes que puedas, y cada palo que aguante su vela. Ya somos todos mayorcitos para cuidarnos.

    Entonces se le iluminó la cara y me dijo que me iba a presentar a su antiguo entrenador de natación.

    - Heterosexual, ¿eh? Es muy atractivo, un encanto y además cocina de vicio. Ya está, le digo que se venga a la próxima fiesta del club de natación y le conoces. Además, le voy a llamar por teléfono y le voy a decir que tengo una amiga majísima que quiero que conozca. Sería ideal, porque vive a diez minutos de tu casa...

    Yo protesté riendo, con el argumento de que si era atractivo, un encanto y sabía cocinar era decididamente gay, pero él aseguró que su maricómetro ni se movía cuando lo tenía cerca.

    - Bueno, sí, se mueve, pero hasta el diez lo más, nada de un noventa o un ochenta. Vamos, lo normal en cualquier hetero.

    A las cuatro de la mañana arrancó el coche y me dejó a la puerta de casa. Una vez en mi habitación, dejé tirados por cualquier parte el programa y el boli con luz ultravioleta que nos habían dado en el estreno, y me dormí pensando en que algunos días de mi vida han sido escritos por un buen guionista de comedia.



    posted by Rapunzell @ 10/17/2002 08:51:00 PM   0 comments
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    10/15/2002
    Tiritas

    Este fin de semana unos cuantos amigos han sacado sus botiquines de urgencia en mi honor. Gracias a ellos la aguja del barómetro se ha desbloqueado y empieza a señalar el regreso del anticiclón. No será cosa de un día ni de dos, pero tampoco de un mes. Si hoy hago las cosas bien, sólo tendré que poner un pie delante del otro hasta que el mismo ritmo de la marcha elimine los posos de tristeza.

    Aunque no estoy exactamente triste, sino más bien agotada. Como he dicho, cuestión de paciencia y de pasar página. Para que el proceso sea más sencillo, he hecho una visita a la peluquería y ahora soy mucho más rubia.

    Rubia o morena, no debo estar haciendo tan mal las cosas cuando tengo unos amigos tan estupendos.
    posted by Rapunzell @ 10/15/2002 05:37:00 PM   0 comments
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    10/13/2002
    A este ordenador no le marchan los acentos

    Bien, ayer par´´i. Un retoño de mala idea y peor sangre que muerde bastante m´´as que su madre. Podr´´ia haber evitado que naciera, como otras muchas veces, pero abortarte demasiado la palabra envenena la voz, y me gusta mi voz. Seguramente la mala bestia morir´´a pronto, ya est´´a muriendo y no voy a alimentarla. Pero he parido porque me ha dado la gana y no eludir´´e la responsabilidad de mis criaturas. Aunque sean malignas y mezquinas.

    En otro orden de cosas, es evidente que ayer tuve un mal d´´ia. Un d´´ia tan malo como hace mucho tiempo que no disfrutaba. Prob´´e a deshacerme de ´´el con El juego de Ender enterito y un videojuego nuevo, pero sta vez no funcion´´o. Empec´´e a repasar la agenda para ver aquien pod´´ia llamar, empezando por los que sab´´ia que estaban libres esa tarde y en Madrid. Todos los m´´oviles estaban ocupados o fuera de cobertura. En los fijos saltaba el contestador. As´´i que llam´´e a Tindriel, que sab´´ia que estaba ocupada esa tarde. Afortunadamente s´´i ten´´ia el m´´ovil conectado. Charl´´e un poco con ella y me invit´´o a una fiesta, y aunque declin´´e la invitaci´´on (no estaba de humor para quitarme el ch´´andal y se amable con gente desconocida), la ida de que al d´´ia siguiente ´´ibamos a desayunar juntas me templ´´o los nervios lo suficiente.

    Y, un poco m´´as tarde, Beor, del que yo pensaba que no estaba en Madrid, me llam´´o para preguntarme si me apetec´´ia ir a tomar algo con tres jugadores del vivo maj´´isimos, y as´´i remat´´o el trabajo.

    Gracias a los dos hoy me encuentro mucho mejor. Empiezo a pensar que soy deficitaria en alguna prote´´ina que implique sensatez y buen rollo a medio plazo, y que por eso tengo semejantes cambios. Otra explicaci´´on es que un exalcoh´´olico no debe salir con borrachos demasiado tiempo. Da lo mismo. La sensaci´´on de que hay manos dispuestas a recogerte cuando caes es lo bastante buena como para pensar en hacer demasiadas preguntas.

    ´´Ultimamente no escribo nada divertido. Prometo enmendarme.
    posted by Rapunzell @ 10/13/2002 01:13:00 PM   0 comments
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    10/12/2002
    El barómetro marca borrasca. Bajando.
    posted by Rapunzell @ 10/12/2002 09:31:00 PM   0 comments
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    10/07/2002
    Uthgard

    Hay acontecimientos que parece que nunca van a llegar. Llevábamos meses preparando el rol en vivo de Uthgard, y la fecha estaba clara en la agenda. Sin embargo, el embolado era tan grande que en el fondo nunca creí en serio que fuéramos a sacar aquéllo adelante.

    Producir 80 tramas, resolver los problemas de alojamiento, dirigir la partida con tanta gente a la vez... Demasiado para que pudiera convertirse en realidad. Pero sucedió. Este fin de semana, la ciudad de Uthgard con sus bribones, druidas, caballeros y guardias ha visto la luz.

    Es difícil resumir aquí todo lo que sucedió durante esos tres días. No creo que hayamos dormido más de 16 horas en total, el trabajo ha sido tremendo y sabemos que hay cosas que debemos mejorar. Dentro de una semana, con las ideas más claras, los organizadores nos juntaremos y cada uno contará a los demás cómo ha vivido la experiencia. Pero aquí voy a intentar explicar cómo la he vivido yo.

    En un rol en vivo, cada personaje debe tener lo que se entiende por un trasfondo (su historia pasada) y una trama (circunstancias, motivaciones y objetivos durante la partida). Cada uno de nosotros tuvo que inventar trasfondo y trama de unos dieciseis personajes o más, coordinándolas con las de los demás para que hubiera los cruces necesarios. Los posibles personajes se ofertan a los jugadores, y durante los meses de inscripción, van siendo escogidos según los gustos particulares de cada cual. Esto quiere decir que se fabrican prácticamente a la carta, con lo que si un jugador avisa con poco tiempo de que finalmente no va a venir, el lío es importante. Hay que encontrar otro jugador para ese personaje o, en su defecto, reformar todas las tramas que ya están hechas para eliminar las referencias a su trama. Sé que suena un poco confuso, pero sirve para hacerse una idea de la cantidad de trabajo extra que supone.

    Yo tuve la mala suerte de sufrir varios cambios de ese estilo hasta el último minuto. El viernes por la tarde, cuando los jugadores ya estaban demandando su sobrecito de personaje, servidora tecleaba enloquecida en el portátil de beor, temiendo tener que saltarse la cena para terminar a tiempo.

    Pero el sábado, las cosas empezaron a cambiar. Los jugadores que me tocaron en suerte resultaron ser una gente estupenda, un encanto de personas. Vamos, a algunos daban ganas de envolverlos y llevártelos a casa. Empecé a divertirme.

    Poco a poco, aparecían nuevos problemas y nuevas soluciones, y cada vez me encontraba más en mi salsa. La sensación me resultaba conocida, y entendí que dirigir un rol en vivo no es muy diferente de dirigir una obra de teatro. Si antes sentías afecto por tus personajes, ahora empiezas a sentirlo por tus actores.

    Hubo ratos en los que me reí una barbaridad, y otros en los que hubiera dado lo que fuera por media hora de sueño. Pero también hubo magia.

    Porque es mágico presenciar cómo toma cuerpo lo que hiciste surgir de la nada. Cómo una historia que salió de tu cabeza es desarrollada ante tus ojos. Los personajes no son sólo un nombre, adquieren rasgos físicos, rostros y voces que puedes escuchar.

    El domingo, desaparecieron los disfraces y la ciudad de Uthgard volvió a ser un albergue en la sierra de Madrid. Recogimos todo y regresamos a casa. Las primeras impresiones parecen buenas, aunque habrá que vigilar las listas de correo. Yo aun no lo he hecho.

    Quizás cuando lea los mensajes de la gente mi gozo se sumerja en el proverbial pozo como una carga de profundidad, pero no creo que eso suceda. He tenido mi Brigadoon.

    posted by Rapunzell @ 10/07/2002 10:06:00 PM   0 comments
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    10/01/2002
    Viejos amigos

    "Jamás he vuelto a tener amigos como aquéllos que tenía con once años... ¿Acaso alguien los tiene?"

    Con una frase parecida termina la película Stand by me, que cuenta la excursión de un grupo de niños en busca de un cadáver. Pienso en ella a menudo.
    Yo conocí a mi mejor amiga cuando cumplí catorce años. Se llamaba Cristina y tenía un año menos que yo. No lo parecía, porque era terriblemente alta (algo que le costó tiempo asumir). Dejando aparte la estatura, teníamos muchísimas cosas en común. Nuestros padres estaban separados, en una época en la que eso aun era una rareza, nuestro sentido del humor era bastante especial y las dos estábamos solas.

    Más tarde dejamos de estarlo e hicimos más amigos, pero siempre estuvo claro que Cris y yo éramos una pareja de hecho. Tip y Coll. El punto y la i. Un escuadrón de combate en las procelosas selvas de la adolescencia. Amigas, vaya.
    La clase de amiga a la que le cuentas todo y que te lo cuenta todo.

    Con el tiempo, nuestros caminos empezaron a separarse. Nos gustaba ir a sitios diferentes, empezamos a tener amigos diferentes, vidas diferentes. Yo vivía en un pueblo y ella sólo iba los veranos y fines de semana, y cada vez con menos frecuencia. Y nos distanciamos. Las pocas veces que nos vimos en los años sucesivos, la situación era un tanto violenta e incómoda. Lo acepté.

    Desde entonces he hecho muy buenos amigos. Los mejores son todos hombres, con una sola (y estupenda) excepción. Pero es difícil olvidar a la persona a quien le contaste el primer beso, a la única que sabía cuando me gustaba un chico antes de que yo misma lo supiera, sólo por la variación de mi tono de voz.

    Hoy, en la calle, he encontrado a Cristina. Las dos hemos gritado "¡Pero si estás igual!", y nos hemos puesto al día en cinco minutos, porque no había tiempo para más. Pero por primera vez en muchos años no ha sido violento, sino genial. Estábamos realmente contentas de vernos. Intercambio de teléfonos y declaración de intenciones de quedar a comer. Y esta vez no voy a permitir que las intenciones se queden sólo en eso.
    La gente cambia. No será la misma persona y, aunque yo creo que no he cambiado, seguramente no sea cierto. Pero creo que las dos salimos en busca de demasiados cadáveres como para permitir que un poco de tiempo disuelva todo eso sin dejar nada.

    posted by Rapunzell @ 10/01/2002 04:16:00 PM   0 comments
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