| 6/20/2002 |
|
Está claro que un diario virtual sigue siendo un diario. Y si uno tiene problemas de relación con los diarios, está condenado a repetirlos.
Mi problema con los diarios es que sólo me entran ganas de escribir cuando estoy triste o cabreada. Antes cedía a mis impulsos, y fabriqué una bonita colección de infumables legajos que hoy, al releerlos, siempre me hacen pensar "¿De verdad he tenido una vida tan lastimosa?".
Intentaremos superar esa desagradable tendencia, y hablaremos hoy de uno de los tíos más simpáticos del celuloide.
Señoras y señores, con ustedes...
Gene Kelly, el mejor
Creo que fue amor a primera vista. No recuerdo mi edad, pero no debía ser muy mayor, quizás diez años. Y el tipo subía escaleras de mano bailando, saltaba de silla en silla danzando, y siempre sonreía. Y cantaba, no con una gran voz, pero sí una hermosa voz.
Viendo sus películas, siempre me sentía más feliz. Gene Kelly era el optimismo con piernas, la capacidad de transmitir que la vida era divertida. Si las cosas iban mal, una película de Gene Kelly siempre me hacía reir. Y la idea de que el tipo seguía vivo todavía me hacía sentir bien.
Murió hace pocos años, en el 96, y le agradecí haber aguantado tanto. Porque el individuo resulta que no solo sabía bailar, sino que era un gran tipo, de los que merece la pena conservar en el planeta tanto como se pueda.
El atípico tío del que nunca he oído contar que le hiciera ninguna marranada a nadie, cosa poco frecuente si se piensa en la panda de drogadictos neuróticos que constituían el Hollywood de entonces. Cuando se habla de las acciones de protesta que actores, directores y demás gentes de mal vivir del cine emprendieron para protestar contra la "Caza de Brujas" de Mc Arthy, pocas veces se menciona que Gene Kelly estaba entre ellos. Se llevó siempre bien con su primera mujer, y vivió con la segunda hasta que murió de cáncer, momento en el que se retiró del cine para cuidar de sus dos críos.
Sé que, tarde o temprano, alguien descubrirá que llevaba una doble vida como traficante de órganos o pederasta, aunque sólo sea para chafarme la puñetera fe en la humanidad. Pero viendo sonreír a Gene, no sé...
... creo que voy a buscar una escalera de mano, y bailaré un poco.
Gene Kelly and his many faces
A Tribute to Gene Kelly
|
posted by Rapunzell @ 6/20/2002 09:44:00 PM   |
|
|
|
|
| 6/13/2002 |
|
De Zapatos
Ayer llegué a casa completamente agotada. Creo que la causa no fue exactamente el trabajo, que no varió mucho respecto al de otros miércoles, sino la gran idea de intentar llevarlo a cabo con zapatos nuevos.
Odio comprar zapatos. Son carísimos, para empezar, y no hay mucho donde elegir, o eso me parece a mí. Para todos aquéllos que desconozcan el tema, aquí va una instructiva exposición acerca de las opciones disponibles:
a) Zapato plataforma "siempre quise ser veinte centímetros más alta".
Tienen su gracia, no lo niego. Con ellos puestos pareces la perfecta heroína Manga, dejando aparte el hecho de que la longitud de tus piernas es bastante inferior a la del cuello de jirafa estándar. Combinados con un par de graciosas coletitas en la cabeza y una mini-mochila en la que no entra ni el encendedor, sólo se echa de menos una armadura a lo Masamune Shirow para combatir el mal los primeros jueves de mes.
Pero una ya está en edad de pensar en su columna vertebral, para qué engañarnos. Ante el escaparate de la zapatería, imagino a esas fantásticas chicas japonesas con veinte años más, sobreviviendo a base de analgésicos y embutidas en un corsé de acero que mantenga su espalda medianamente derecha, mientras sacan brillo a la muleta que las acompaña tras su vigésimo cuarto esguince de tobillo. No niego que hay cierta poesía en todo ello, pero yo carezco de un currículum de lucha contra las fuerzas oscuras para enseñar a los vecinos, y eso le resta cierto encanto a la experiencia.
b) Sandalia anatómica "no hay nada más horrible bajo el sol".
La primera vez que las vi fue en el pie de los turistas alemanes que hacían cola frente al Museo del Prado. Gente práctica, no cabe duda, han adoptado esas sandalias como seña de identidad, permitiéndonos conocer su nacionalidad al primer vistazo, a la vez que proporcionan confort a sus pies.
Siguen pareciéndome más feas que pegar a un padre, pero las he adoptado como calzado favorito en verano, ya que son realmente cómodas. El resto del año, me niego a llevarlas. Puedo transigir con la sandalia en sí, pero no con el lote completo, que incluye calcetines. Parece que sí tengo conciencia estética, después de todo.
c) Zapato clásico "de toda la vida".
Válido para ir a una entrevista de trabajo. El resto del tiempo, con ellos puestos piensas, "qué bien, me he convertido en mamá". Adoro a mi madre, pero no tanto.
En su versión "zapato de tacón", tiene a favor que enloquece a los miembros del sexo masculino (sólo si los lleva una chica, parece que a los gays no les da tanto resultado), por lo que se han convertido en sus principales defensores, y que mejoran la figura de cualquier mujer.
Para usarlos habitualmente es aconsejable no tener previstos recorridos a pie de más de 20 metros diarios, no usar otro transporte público que no sea el taxi, no conducir, desplazarse por aceras cuidadosamente pavimentadas o moqueta, pasar sentada la mayor parte de la jornada, no tener contacto con niños pequeños o animales, no transportar carga mayor que un bolsito de mano y no ser friolera, ya que el zapato de tacón no admite bien el calcetín de lana.
d) Deportivas "inserte aquí su pie, por favor".
El entrecomillado pretende sugerir que es lo que me pongo automáticamente por las mañanas. Su principal inconveniente es decidir, a la hora de comprarlas, cuál de las empresas que las fabrican será menos explotadora de niños y mujeres del tercer mundo. Por la etiqueta, debe de existir algún tipo de ley que impide fabricar el material deportivo fuera de Asia.
Las botas de montaña son un subgénero igualmente práctico, incluso más cuando el parte meteorológico nos es desfavorable.
Hay más tipos, pero ya entran en lo anecdótico. Mi última compra fue un híbrido entre a) y c), unas sandalias de cuña de esparto, altitas ellas. Pensé que, por una vez, podía comprarme algo más femenino para los pies, para alejarme un poco del look Ripley que suelo llevar.
Y esas fueron las que estrené ayer, y las que me dejaron para el arrastre. Creo que dejaré pasar unos cuantos días antes de repetir lla experiencia.
|
posted by Rapunzell @ 6/13/2002 11:08:00 AM   |
|
|
|
|
| 6/06/2002 |
|
Ayer fui a visitar el nuevo piso otra vez, porque la primera había olvidado contar cuántos enchufes tiene mi habitación. Se supone que me mudo en Julio, si todo va bien.
Soy una gran defensora del piso compartido, especialmente en una ciudad como Madrid, donde comprarte un kilo de córneas es más barato que pagar el alquiler. Tiene sus riesgos, claro. Los compañeros de piso son (somos) una especie poco estudiada, y un fantástico tema para una tesis doctoral, aunque el trabajo de campo entraña sus riesgos.
Mi antiguo compañero, por ejemplo, es un buen tipo. De veras. Si le echara un poco menos de morro al asunto de la limpieza, podría ser el compañero ideal. Lamentablemente, cuando llega mi quincena de limpieza, suelo encontrarme más bolsas de material para reciclar de las que pueden liquidarse en dos viajes hasta los contenedores (en mi barrio, el ayuntamiento vela por la salud cardiovascular de los vecinos favoreciendo la práctica del senderismo mientras vas a tirar la basura). También me encuentro más tajo para limpiar del que me correspondería en justicia, snif.
Pero en todos los demás aspectos de la convivencia, es un crack. Hemos vivido dos años compartiendo baño y conexión a internet sin un problema. Creo que, si no fuera porque además de piso compartimos trabajo, dos asociaciones, amigos y conocidos, me hubiera pensado dos veces el mudarme. A veces me daba la sensación de que estábamos casados: viéndonos hasta en la sopa y sin gota de sexo, como un matrimonio de los de toda la vida. Y no es que lamente esto último. Hace años comentamos lo curioso que resultaba que ambos tuviéramos para el otro el atractivo sexual de un repollo.
En cuanto a las gente nueva, son dos chicas de las que apenas sé nada. Me temo que no sea tan sencillo vivir con ellas como con mi compañero actual. Pero el piso nuevo es tremendamente atractivo. Más caro que el que ocupo ahora, pero situado en pleno centro de Madrid (barrio de Lavapiés), cerquita de la casa de mi santa madre (y sus habilidades culinarias, sí, pero sobre todo de las risas que nos echamos las dos) y con un pintoresco balcón en mi habitación. La idea de trasladarme al centro me rondaba la cabeza desde hace años, y la nueva casa parece ideal en ese aspecto.
Veremos si la decisión ha sido correcta.
|
posted by Rapunzell @ 6/06/2002 10:17:00 AM   |
|
|
|
|
| 6/04/2002 |
|
Gracias a Dilettante, que sabe de esto, he averiguado el sistema para poner fotos. En realidad me ha mandado el código mascadito, para no tener que pensar mucho.
Así que ahí va mi primera foto. Lo que más me sedujo fue el título de la sección, "Flores Ignoradas".
Un enlace interesante recibido en una lista: www.vhemt.org
Yo, que decidí hace años no reproducirme, he encontrado en esa página más razones aun de las que ya tenía. Reconozco que no me costó demasiado tomar esa decisión, porque en la imagen de quién quería ser de mayor, el concepto "mamá" no era parte del paisaje. Con los años, además he sido consciente de lo tremendamente responsable que debe ser quien traiga hijos al mundo.
Si el poder legislativo estuviera en mi mano, obligaría a cualquier aspirante a padre a criar, como requisito previo, un perro. La raza elegida debería ser especialmente coñazo e incómoda, y el carácter del cachorro sumamente propenso a morder los muebles, jugar con la ropa tendida y hacer sus necesidades en la alfombra del salón. Tras un año de prueba, se podría examinar el estado de la criatura y otorgar el "apto" si han conseguido un individuo equilibrado y feliz. Estoy segura de que, tras esa experiencia, más de un aprobado tiraría su permiso de paternidad por el retrete.
El principal inconveniente de esta saludable práctica es, por supuesto, el innnecesario sufrimiento de miles de tiernos cachorritos inocentes. Yo, siempre en contra de la experimentación con animales, propongo conceder importantes subvenciones a los investigadores en robótica, con el fin de conseguir un perroide mecánico capaz de simular con acierto todas las necesidades de un perro real.
Por supuesto, el perroide deberá ser feo a más no poder, con el fin de que los protopadres sepan distinguir entre su deseo altruísta de ayudar a otro ente a desarrollarse y su afán de lucir su especimen ante el vecino. Los padres que hayan pasado por el trance de salir a la calle con un perro más horroroso que el fary y más tonto que Scooby Doo, y que aun así deséen tener hijos, se ahorrarán en el futuro muchos gastos idiotas (léase comuniones y similares), ya que habrán aprendido a vivir sin depender de la opinión del tipo del chalet de al lado.
Por mi parte, siempre me ha resultado incomprensible que el binomio superpoblación planetaria-niños sin familia no haga desistir a más gente de poner una boca y un esfínter más en este mundo. Si alguna vez me encuentro con ganas y en situación económica, pero sobre todo mental, de criar un niño, hay multitud de chavales que mejorarían mucho sus perspectivas si salieran de una institución de menores para ir a vivir con una familia. Incluso si esa familia fuese yo.
Así de mal están las cosas. |
posted by Rapunzell @ 6/04/2002 05:59:00 PM   |
|
|
|
|
| 6/03/2002 |
|
Parece que en blogger no se pueden poner fotos. La otra opción es que yo sea tan ignorante en cuestiones de html que no sea capaz de ponerlas. Me gusta más la primera opción. Para qué vamos a comprometer la autoestima en un asunto tan tonto...
Del buen y el mal gusto
¿Por qué existen obras y espacios que nos producen sensación de calidad artística? ¿ Por qué no producen las mismas sensaciones en todas las personas?
El arte puede concedernos placer racional y emocional. Es relativamente fácil ponernos de acuerdo sobre el primero. Entre los cuentacuentos, he escuchado y pronunciado a menudo las palabras "calidad técnica" para referirse a la clase de bondad que puede ser apreciada racionalmente. Lo mismo puede decirse de una escultura o un dibujo. Si no se incorpora el matiz emocional, no hablamos de arte, sino de ingeniería.
Me preocupa más, en este momento, llegar a una conclusión acerca de las discrepancias en el plano emocional de la apreciación artística. Reconozco que he vuelto a leer "Zen y el Arte del Mantenimiento de la motocicleta", sí. Y, en línea con la función principal de este blog, puedo darle vueltas a cuestiones suscitadas por su lectura sin cansar a mis amigos. Me gustaría haber recibido otras impresiones sobre el libro, pero parece que ningún otro lo ha leído entre mis allegados.
Mañana más.
|
posted by Rapunzell @ 6/03/2002 10:17:00 PM   |
|
|
|
|
|